SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 18 de febrero de 2019.- Grupos huastecos en contra del fracking no descansarán hasta que se prohíba legalmente la práctica, como lo solicitó Andrés Manuel López Obrador al inicio de su periodo como presidente de la república, pues aseguró Rogel del Rosal Valladares asesor de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina, los huastecos no tendrán confianza de que se vaya a detener el proceso, hasta no ver que se prohíba legalmente.

Recordó que recientemente la Comisión Nacional de Hidrocarburos anunció que se va a realizar fractura hidráulica o fracking, en la cuenca de Tampico Misantla, en Veracruz, sin embargo, a esa misma cuenca pertenece la Huasteca Potosina, por lo que este anuncio es un ejemplo de que no se puede mantener la guardia baja y se continuará exigiendo al Congreso de la Unión mediante una propuesta de ley en la que se prohíba a la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Hidrocarburos para que se evite la práctica.

Rogel del Rosal comentó que en la zona huasteca del estado no se han registrado prácticas de fracking, únicamente se hicieron trabajos de exploración para detectar los volúmenes probables de gas y petróleo como desde hace 24 años, pero en los últimos tres, dijo, se han realizado a través de empresas que han querido utilizar los nombres del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt) mediante un supuesto estudio académico, mismo que se comprobó era falso y posteriormente otras personas llegaron supuestamente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y PEMEX para hacer trabajos de exploración y personal de la Comisión Estatal del Agua de manera indebida, con el supuesto de investigar mantos acuíferos para poder extraer y abastecer a la población de agua, pero en algunas comunidades no lo permitieron.

“Con ese pretexto de investigar lo que existe en el subsuelo, pero en algunas comunidades los han sacado y en otras que han sido engañados sí logran detectar la existencia de petróleo hasta a tres metros de profundidad en algunas zonas como en Tancanhuitz, que los engañaron”, relató el activista.

Asimismo, dijo, este problema no se queda solo en el fracking, pues entre otros daños que han causado al ecosistema está también la contaminación del rió de Huichihuayán por el trabajo de una juguera que desde hace años ha sido irresponsable con el uso de sus desechos, mismo que arroja directamente a las aguas de este río, causando con ello enfermedades en la población, pues en centros de salud de las comunidades se han presentado casos de afectaciones en la piel y pulmones, pues esta juguera también contamina el aire de la región.

“No queremos que el agua se use ni para fracking, ni para minería, ni para el uso desmedido de los mega proyectos inmobiliarios que se ve que pretenden imponer afectando principalmente las recargas del acuífero del Valle de San Luis”, finalizó.