
San Luis Potosí capital entre 25 ciudades más inseguras del país: ENSU
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 24 de febrero de 2019.- Hay una deuda de las autoridades responsables de la procuración de justicia en San Luis Potosí con las mujeres, para que estas puedan gozar realmente de ella de manera oportuna, opinó señaló la doctora Gloria Serrato Sánchez, consejera del Consejo del Instituto Estatal de la Mujer.
Ello en el marco de la conferencia que dictó como parte de las Primeras Jornadas de Profesionalización, Violencia, Género y Derechos Humanos, titulada Acceso Efectivo a la Justicia de Mujeres Víctimas de Violencia.
Lo ideal, señaló, sería que la integración de las carpetas de investigación se logre en el menor tiempo posible y se obtengan los dictámenes ordenados por el Ministerio Público, así como aumentar el personal especializado para que en menos de tres meses se les dicte sentencia a los agresores de las mujeres.
También, añadió, para que de manera simultánea las víctimas puedan realizar otros trámites, como la guardia y custodia, pensión alimenticia de sus hijos y tener un proyecto de vida mediante su empoderamiento económico.
Así, dijo Serrato, las mujeres no tendrán que esperar hasta un año para ver efectiva la realización del acceso a la justicia, que es un derecho humano y como tal se debe empezar a trabajar en los tiempos para acceder a ella.
Debido a la dilación del proceso, advirtió, muchas abandonan su carpeta de investigación y solo cuando vuelvan a sufrir una agresión regresan al Ministerio Público. Otro motivo por el que desisten es la falta de acompañamiento una vez que existe una denuncia interpuesta, en cuyo caso las autoridades deben acompañar a la víctima.
La coordinación de los tres niveles de gobierno, para atender de manera integral a la población femenil, no se alcanza el 100 por ciento y las autoridades policíacas son las únicas que se coordinan.
Finalmente, mientras en las capacitaciones y la atención a las denuncias de violencia familiar, aún queda trabajo por hacer, pues apenas el 1.7 por ciento de las mujeres que sufren violencia denuncian.