SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 07 de noviembre de 2018.- El concierto que tendrá lugar el próximo domingo 11 de noviembre en San Luis Potosí marca el final de toda una generación para, con ello, intentar salvar a las siguientes. Deep Purple emprende una larga gira de despedida en México en tiempos donde el rock and roll se apaga en las nuevas generaciones.

Pero también es una compensación de la historia. A San Luis se le frustró un concierto que acaso lo catapultaría a nivel mundial como una sede insólita. En 1989 un golpe de la clase conservadora potosina frustró el concierto de Black Sabbath. Habían llegado jóvenes de todo el país, incluso del resto del mundo a atestiguar la presentación de una de las bandas más importantes de todos los tiempos. Aun con todo eso se optó por cancelar el evento.

Los jóvenes del rock no superarían el duro golpe. Aquel espíritu quedaría enjaulado hasta nuevo aviso.

Entonces llegó The Long Goodbye, la gira de Deep Purple por diversas ciudades de América. Entre ellas se encuentra San Luis y el suceso no es para menos. Diversos actores, defensores incondicionales del rocanrol en la ciudad, se han dado a la tarea de hacer eco de este evento.

Mediante una rueda de prensa Carlos Covarrubias y José Luis Sandoval dieron el anuncio. Se ha informado a la comunidad que la agrupación, formada en Reino Unido en el año 1968, acudirá al estadio de beisbol 20 de Noviembre el próximo domingo 11 de noviembre para reivindicar a propios y extraños.

El mensaje va dirigido a los nostálgicos, pero también a los entusiastas del rock, quienes en tiempos en que éste agoniza, saben que una última cruzada podría salvarle la vida.