
En un año 253 mil 790 potosinos han enfermado de Covid 19
TAMASOPO, SLP., 15 de enero de 2019.- En el camino ejidal Tamasopo/Cafetal –de la zona Huasteca Potosina- se entrecruzan historias de arrojo y supervivencia a la desventura, como la de Ismael Terrazas González, el hombre de los años encima y el rostro curtido por 68 años sobreviviendo en una tierra donde la única garantía de resistir, es el trabajo de sol a sol.
Pero en La Molienda de don Mayo, no hay tiempo para lamentaciones ni narrativas deprimentes…quienes le visitan lo hacen con el ánimo de adquirir melado, piloncillo, miel y otros derivados de la caña de azúcar, un cultivo que data al menos desde el siglo XVIII en esta región potosina. Apenas observa la llegada de turistas -quienes acuden a visitar parajes naturales cercanos- y él los aborda con peculiar entusiasmo, en espera de lograr alguna venta.
“Pásele por aquí, mire, déjeme le cuento que por cada tonelada de cañita, le hago 36 litros de melado y 80 piezas de piloncillo 80, usted aquí lo mira bien el proceso… cosa que en el ingenio no”, narra, mientras lava con maestría algunas cañas, con un trozo de costal. Luego de deshacerse del hollín, va tomando una a una para procesarlas en el molino motorizado que ya le ha dejado cortes en las manos… mientras las apila va tomando cada vara con un amor irracional, y no deja de parlotear sobre la apasionante actividad que comienza a partir de las cinco de la mañana, todos los días, desde hace 35 años.
“Yo soy criado de indio, aquí en el campo de Cafetal… con todos los Xi´iuy que han sido marginados siempre; desde chiquillo me tocaba sacar el bagazo que iba saliendo en el molino de caballo, era la tarea que me ponía mi abuelo y luego había que secarlo pa´ atizar la lumbre; mire como este niño, tiene uno que decirle las cosas por pasos… antes con la pura mirada uno obedecía”, refunfuña, mientras agita la mano y da indicaciones a Uriel, el puberto recién contratado.
En ese lapso, ha rechiflado media decena de veces a las camionetas prestadoras de servicios que maniobran en la curva, a ellos les debe la venta cotidiana, porque se detienen en el punto para llevarle paseantes; a orilla de la carretera, una invitación a los masculinos que muy pocos pueden soslayar: “el melado es mejor que el Viagra, y al diabético no le hace daño”. La casucha donde despacha, y pernocta, luce tapizada de propaganda política multicolor, da lo mismo el Partido Conciencia Popular (PCP), que el Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) o Morena, al final del camino no ha obtenido beneficios.
“Uno guarda la esperanza de ver algo, pues ojalá se viera el cambio con el nuevo gobierno verdad, que mucha gente confió en la promesa de López Obrador, pero si no es así tampoco estamos atenidos; hay un proyecto para producir alcohol de curación a base de caña y vamos a seguirlo encaminando, a ver qué pasa… por aquí nos acomodamos”, comparte.
Hace dos años, a don Mayo se le ladeó el barco -como él mismo describe- la única hija que procuraba su salud, falleció víctima de cáncer en Tamasopo; relegado, en condiciones precarias y sin ningún tipo de apoyo oficial, su fortaleza se ha visto amenazada por la soledad. Rememora acongojado ese capítulo… enseguida el murmullo de abejas que revolotean alrededor rompen la distracción y convida jugo de caña con hielos: -“mire, la colmena también tiene derecho a comer”… luego corre rumbo al corral para presumir a uno de sus más resistentes colaboradores.
Mientras un dulce aroma empalaga el ambiente, suenan las zancadas detrás del vetusto camión abandonado, enseguida aparece Corazón, el caballo color melado que sin poner pretexto se apresta a girar el balancín… es el método artesanal para moler la caña –el gancho, como admite don Mayo- para que la gente se detenga a observar un proceso tradicional.
Así, entre cadenas oxidadas, los engranes del trapiche y el sol tostando más su lomo, Corazón emprende la caminata en el sentido de las manecillas del reloj… basta un ligero chiflido de su amo, para avanzar a la par del tronco hecho a base de Espequi, una especie maderable resistente.
-“¡Oh!… ¡Oh!… pues ahí está, mi Corazón. Verá, estoy queriendo sembrar más caña, pero no hay el dinero para cultivarla y sale en algunos 12 mil pesos; yo estoy cierto de que no me voy a sentir ofendido porque no venga el recurso de Gobierno, con que nos visite el turista basta y sobra, echándole todas las ganas…aquí llegan artistas, cantantes, boxeadores y otra gente que la mera verdad me da pena preguntarles, sólo oigo que son famosos pero hasta ahí”, relata, al tiempo de frotar periódicos enmarcados que –hace tiempo- contaron un poco de su historia.
Ayer el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, arrancó el programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores; don Mayo a miles de kilómetros, espera sin esperar, en la curva de Cafetal y apenas sobreviviendo… entre el azúcar amargo.