Las Batallas
Teresa Gil
Cinco décadas y seis años cumple Agustín Lara de haberse ido. Su rival es su propio corazón por traicionero, repetían en algunos medios en los últimos días de su enfermedad, para ratificar la letra de una de sus famosas canciones, a la par que vencía su corazón.
¿Habrá en España un recuerdo especial para Agustín Lara, aquel extraordinario compositor mexicano que, deslumbrado por aquel país, dio a la inmortalidad canciones como Granada, Murcia y Madrid, entre muchas otras?
De hecho, entre las centenares de composiciones del nacido en Veracruz, las dedicadas a España estuvieron selladas como algo especial. Se contaba que a su esposa de esa época, la bella María Félix, solía cantarle públicamente:
Cuando llegues a Madrid, chulona mía,
voy a hacerte emperatriz de Lavapiés.
Alfombrarte con claveles la Gran Vía
y a bañarte con vinillo de Jerez.
No sabemos cuál era la reacción de la sonorense, cuyo carácter no era muy dulce.
El compositor, de cuya partida se cumplirán 56 años el 5 de noviembre de 2026, no escribió su canción Solamente una vez amé en la vida en relación con la muerte física, sino con la cesión de la vida a un dios.
La canción se utiliza como canto en bodas y eventos de parejas, como una canción romántica, pero en sus orígenes, tal como lo hemos señalado en otras crónicas, Lara la escribió por la despedida del medio mundanal del famoso cantante de los años cuarenta José Mójica.
En un viaje que el músico poeta hizo a Argentina en 1941, compuso esa canción, que fue entonada por primera vez por Ana María González, cantante mexicana de la época, en 1942, en Radio Belgrano de aquel país.
José Mójica se despidió del espectáculo para convertirse en franciscano y el tema de la canción Solamente una vez se usó en una película de Walt Disney donde fue cantada.
También se hizo una película sobre su vida, en la que fue representado por un actor que se le parecía mucho, Pedro Geraldo.
La canción ha sido interpretada centenares de veces por grandes cantantes, entre ellos los tenores José Carreras y Andrea Bocelli, así como intérpretes populares como Elvis Presley, Bing Crosby y el gran cubano Benny Moré, entre muchos otros.
Se repite a menudo la unicidad de un sentimiento que, a lo mejor, en la práctica no es real, sobre todo en la diversidad del mundo del espectáculo. Pero, en esencia, la canción se refiere a la muerte de una vida para entrar a otra. Esa es su verdadera esencia.
Pero quedan muchas de sus canciones que se refieren, sobre todo, al amor: María Bonita, dedicada a María Félix; Noche de ronda, Amor de mis amores, Aquel amor, Arráncame la vida, etcétera y etcétera.
Los que las conocen las recuerdan.





