
Presidirá Carlos González Sierra el Foro de Periodistas de Chihuahua AC
La guerra arancelaria entre Estados Unidos y China ha liberado una serie de confrontaciones verbales y generado una sacudida en los mercados internacionales con implicaciones directas en la economía mundial.
Esta guerra arancelaria iniciada por Trump determinó aplicar un impuesto primario del 84 por ciento y, posteriormente, del 145 por ciento a las importaciones chinas.
Dichas acciones se dan como parte de la reacción de Pekín, al retar el primer impuesto y aplicar a todos los productos estadounidenses un arancel del 84 por ciento. A partir del 12 de abril se incrementará a un 125 por ciento el arancel a todos los productos que provengan de la Unión Americana.
En Estados Unidos, los impactos se han reflejado en una baja en el precio del dólar, así como una turbulenta semana en la bolsa de valores para empresas de tecnología. Esto generó una pausa de 90 días para los aranceles recíprocos impulsados la semana pasada.
Sin embargo, el nerviosismo persiste por parte de empresas tecnológicas que importan componentes o insumos de China, donde han albergado fábricas y que hoy se encuentran bajo amenaza arancelaria. Apple, American Standard, Brinc, Novotech, entre otras, que manufacturan en China, verán un incremento de precios en los próximos días o bien, optarán por la reubicación de sus maquiladoras en países menos turbulentos.
En Europa, las tensiones se han acumulado y se espera impongan un impuesto del 25 por ciento al acero y aluminio, del 25 por ciento a vehículos y del 20 por ciento recíproco a todas las importaciones provenientes de Estados Unidos. Mientras tanto, se analiza un impuesto especial para empresas de tecnología y plataformas electrónicas. En ese contexto, México juega un papel preponderante.
Aun cuando todos los días existe la amenaza de un nuevo impuesto arancelario, el presidente Trump ha reconocido el trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien no se ha cansado de elogiar.
El Plan México, anunciado por la presidencia el pasado 3 de abril, pondrá en operación en los próximos días los Polos del Bienestar: espacios territoriales para la inversión, libres de impuestos, donde se podrán albergar empresas, principalmente generadoras de insumos que, por el incremento de costos, ya no puedan producirse en China o Europa. El Tratado de Libre Comercio protege de aranceles a una gama de insumos de los cuales depende la industria en Estados Unidos.
En el contexto de la regionalización y el proteccionismo impulsado por Estados Unidos, nuestro país tiene una oportunidad dorada para volverse un unicornio comercial y sobresalir frente a otros países. Los próximos días serán decisivos para el desarrollo del Plan México, pues se darán importantes anuncios para la transformación económica y comercial.
✍️ Moisés Bailón Jiménez. Maestro en Derecho Electoral y Procesal por la Benemérita Universidad de Oaxaca.