El pastor adventista y escritor Pedro Enrique Gil dice que parte de la humanidad vive gracias a la pas. Le aclaro que Paz se escribe con Z y se ríe. El se refiere a la PAStilla. Y en efecto un alto porcentaje de los seres humanos viven gracias a las pastillas en el buen sentido, más si son para la hipertensión o para males cardíacos o  crónicos. Las vacunas se añaden a esos fármacos que suelen ser indispensables para la vida en general. En México a niños y bebés se les aplican nueve vacunas a lo largo de períodos, incluidos refuerzos,  y desde 2019 se buscaba ampliar el número con dos más,  para estar al más alto nivel mundial. En este momento, la discusión se centra en torno a las vacunas contra el Covid-19 y la  influenza. Esta última ya se está aplicando en México desde el primero de octubre,  en los centros de salud y en el IMSS desde el 7 del mes. Aunque se habla de agotamiento de dosis. Yo me vacuné el 5 de octubre en un centro de salud que funciona desde muy temprano y aplica la dosis sábado y domingo, incluso. Hay en esos cetros una mesa especial para la tercera edad. De acuerdo a la información oficial sobre la cantidad de dosis, alcanzarían solo para el 35 por ciento de la población, al menos en lo inmediato y en la CDMX, al 20 por ciento. Se está aplicando a personas vulnerables, ancianos,  gente con enfermedades crónicas y niños de cierta edad. La diferencia con otros años son las largas colas de estos días. Debido a la pandemia desde luego, pero eso habla de la responsabilidad que está asumiendo la gente para detener, por lo pronto, mientras llega la vacuna contra el virus, el flagelo de temporada, la influenza.

UNA RAZA HUMANA IMPERFECTA EN TODOS SENTIDOS, VICTIMA DE EPIDEMIAS

La raza humana nació tan desprotegida, que tuvieron que ser la ciencia y el ingenio  del mismo ser humano los que intentaran llegar al rescate. Y digo intentaran porque el coronavirus ahí sigue. Tal vez por eso, allá en las lejanías mosaicas, el dios que muchos adoraban les envió, conociendo su vulnerabilidad, las siete  plagas bíblicas en castigo a sus maldades. Después de miles de pestes y pandemias, algunas que llegaron a minar hasta la tercera parte de ciudades, el ser humano descubrió la vacuna. Hubo intentos remotos en el oriente con China e India con la famosa variolización que es el restriegue en seres sanos de partes enfermas, que los avezados científicos vieron que causaban inmunidad. Fue Luis Pasteur llevado por su teoría del género quien descubrió que algunas enfermedades son  producidas por microorganismos, lo que condujo más tarde a la creación de las vacunas. Científicos como Robert Koch  descubridor del bacilo de la tuberculosis y George Miller que aisló el neumococo, fueron autores de esos avances que no tenían en esos tiempos la promoción mundial como lo vemos en investigaciones que ahora con el  Nobel de física y química conocemos el mismo día del premio. México fue sensible a esos adelantos y en 1946, ya lo había intentado  en el siglo XIX, experimentó con la vacuna de la viruela, flagelo que fue erradicado a nivel mundial en 1979, como un gran triunfo científico. Muchos de estos datos son de la académica Itzel Texta Palomeque, de la Facultad  de Medicina. Y así. México  fue sumando  vacunas y logró el gran triunfo también, de erradicar la poliomielitis en 1990. Ahora está en la antesala de la vacuna del Covid-19 y mientras, aplicará en este otoño-invierno, la otra vacuna, la de la influenza.

LA CÓLERA SECRETA DEL SER, FRENTE A UN AMOR, EN TIEMPOS DEL CÓLERA

Muy comentada fue aquella novela de Luisa Josefina Hernández, La cólera secreta ( Editorial Ficción Universidad Veracruzana, 1964). Los pudibundos se dieron vuelo con esta la primera novela de la dramaturga, académica y traductora, para juzgar a aquella mujer de la obra , que dudaba entre su vida y un amor prohibido. Todavía recientemente leí que una de esas enciclopedias virtuales tan fijadas en nuestros datos,  se deslindaba de la novela por el tema que trataba, cosa que no han hecho con los grandes genios que transitan por sus páginas digitales, con asesinatos del padre por Edipo, de la madre por Orestes, de los muchos amores llamados pecaminosos, de muertes por el poder, etcétera, que integran la fantasía de la ficción y a veces la realidad. Hipócritas. Hernández es una de las grandes escritoras de México y merece un reconocimiento con otros del mismo nivel. Más adelante, Gabo, el famoso Nobel Gabriel García Márquez, a propósito de la entrega del Nobel de literatura 2020,  publicó  en 1985 su El amor en tiempos del cólera. No era la cólera oculta de la autora de El lugar donde crece la hierba, traductora de Becket y de Shakespeare, por la vicisitudes dicotómicas, sino una cólera real que se daba como pandemia, en los tiempos de aquel amor largo y complejo que tuvo un colombiano. Y ya que hablamos de vacunas aunque no resulte literario, hay que aclarar que el cólera no es un mal que se combata con vacunas aplicadas, sino con medicamentos orales que en España, por ejemplo, se llama Dukaral y se considera vacuna oral.