FMI: y cuando despertó, el neoliberalismo seguía ahí
Por Georgina Howard
Con la presencia de 83 delegaciones internacionales, concluyó en la ciudad de Toronto la segunda edición de la Conferencia Internacional Pathways to Peace, coorganizada por los gobiernos de Canadá, Ucrania y Noruega.
La cumbre culminó con la firma del Compromiso de Toronto, un plan de acción respaldado por 54 Estados y organizaciones internacionales para acelerar el retorno de las infancias deportadas, la liberación de civiles arbitrariamente detenidos y el intercambio de prisioneros de guerra.
Durante dos jornadas de trabajo, 28 y 29 de septiembre, los participantes escucharon testimonios desgarradores de sobrevivientes de la ocupación y el cautiverio ruso, así como de familiares de detenidos. Las delegaciones avanzaron en sesiones a puerta cerrada para trazar rutas concretas de rescate e implementar la resolución A/RES/ES-11/9 de la Asamblea General de la ONU.
“Un comunicado expresa intenciones, pero las intenciones por sí solas no hacen que las personas regresen a casa. Durante estos dos días, una silla vacía permaneció junto al podio como símbolo de las miles de personas que aún esperan volver. Toronto será recordado por cuántas de esas sillas dejen de estar vacías cuando volvamos a reunirnos”, afirmó Denys Uliutin, ministro de Política Social, Familia y Unidad de Ucrania.
La cumbre arrojó resultados tangibles en materia diplomática, sancionatoria y de apoyo financiero. Noruega anunció un paquete de 25 millones de dólares destinados al Comité Internacional de la Cruz Roja y UNICEF para la búsqueda y atención psicológica de las víctimas. Por su parte, Canadá sumó más de 6.8 millones de dólares canadienses enfocados en la reintegración infantil, apoyo a sobrevivientes de violencia sexual y lucha contra la rusificación.
Por su parte, la Unión Europea anunció nuevas sanciones contra 10 personas y 17 entidades responsables de la asimilación forzada y educación militarizada de niños ucranianos, en tanto el gobierno canadiense sancionó a ocho individuos vinculados a estas violaciones de derechos humanos.
Honduras formalizó su adhesión a la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos, elevando el número de miembros a 52, y dos países se sumaron a la iniciativa Safe Pathways Home, permitiendo que sus territorios sean utilizados como vías de tránsito para rescates humanitarios.
Se aprobó la Agenda 2026–2027 de la Coalición Internacional, priorizando la lucha contra la militarización de la juventud ucraniana en territorios ocupados. El documento final reafirma la urgencia de actuar ante las alarmantes cifras de la crisis humanitaria.
Según datos del gobierno ucraniano, al día de hoy se han verificado 20,651 casos de deportación forzada de menores, mientras que estimaciones de la OSCE señalan que más de 1.5 millones de niños viven en territorios bajo control ruso expuestos a procesos de adoctrinamiento.
El Compromiso de Toronto insta formalmente a la Federación Rusa a:





