Brasil: cuando el populismo fracasa y pierde el poder
Cada década en la historia de México ha quedado marcada por movilizaciones juveniles motivadas por inquietudes políticas, sociales y culturales. Estos movimientos también han estado influidos por procesos internacionales y, sobre todo, por cambios en los modos de convocatoria: si antes se difundían mediante asambleas, volantes o comunicados, hoy la organización ocurre principalmente en redes sociales, lo que permite reunir a miles de jóvenes en cuestión de horas.

Al hacer un breve recuento histórico, basta recordar que el movimiento estudiantil de 1968 en México tuvo resonancia con sucesos ocurridos ese mismo año en China y con el Mayo del 68 en Francia. En tiempos recientes, #YoSoy132, surgido en 2012, expresó la inconformidad de miles de estudiantes ante lo que consideraban una imposición mediática vinculada a la candidatura de Enrique Peña Nieto.
El movimiento feminista de 2019-2020 puso en el centro la urgencia de atender la violencia de género, movilizando a mujeres jóvenes en todo el país y generando acciones de alto impacto social. La marcha del Día de la Mujer y el paro del 9 de marzo de 2020 representan los puntos culminantes de ese ciclo, con una movilización masiva a la que se sumaron amplios sectores sociales (Rovira-Sancho & Morales i Gras, 2023).

Y desde luego, en 2014, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa detonó una de las movilizaciones más grandes de los últimos tiempos. No solo se realizaron marchas en todo el país; también surgieron documentales, exposiciones fotográficas, murales, conciertos, lecturas de poesía y diversas expresiones artísticas que mantuvieron viva la exigencia de verdad y justicia. Como señala el PUEDJS-UNAM, “Ayotzinapa sentó el precedente para los movimientos estudiantiles posteriores a 2014, ya que estos tendrán como eje el alto a la violencia en el país y, en particular, con la inclusión de una serie de protestas contra la violencia hacia las mujeres” (PUEDJS-UNAM, 2014, p. 24).
En el panorama internacional, vale recordar la Primavera Árabe, considerada la primera gran movilización gestada y amplificada casi por completo a través de redes sociales. Inició en 2010, cuando miles de jóvenes en Túnez, Egipto y otros países árabes utilizaron plataformas digitales para denunciar abusos, convocar protestas y compartir información que los medios tradicionales no cubrían. Aquella ola evidenció el poder de las redes para articular demandas y acelerar procesos políticos. En palabras de Geoffrey Pleyers, “las redes sociales e internet juegan un papel crucial en los movimientos contemporáneos hasta llegar a transformarlos profundamente” (Pleyers, 2018, p. 35).
A este debate contribuye también la película Los soñadores, dirigida por Bernardo Bertolucci. La cinta relata, entre otros temas, el movimiento que se generó en París cuando jóvenes asistentes a la Cinémathèque Française exigieron que continuara la política de programación cinematográfica que los había formado. La escena cinematográfica sirve de recordatorio: cuando los jóvenes sienten que algo esencial para su formación está en riesgo, se organizan, articulan causas y ocupan el espacio público (Bertolucci, 2003).
Hoy, la generación Z vuelve a movilizarse con fuerza. No solo importa lo que los inspira, sino también quién impulsa, difunde o amplifica sus convocatorias. En un entorno donde la información circula velozmente, es necesario analizar con cuidado si las movilizaciones inician realmente desde las juventudes o si existen otros intereses que intervienen en su expansión. Reflexionarlo no es desconfianza: es una obligación democrática.
Nuestra obligación como educadores es formar ciudadanía. Acompañar a las y los jóvenes para que reconozcan su propia voz, distingan información confiable, evalúen los mensajes que reciben y participen con plena conciencia. La construcción de ciudadanía exige pensamiento crítico, diálogo y una participación que responda a las inquietudes reales de quienes hoy toman las plazas, las aulas y las redes sociales.
Referencias
Bertolucci, B. (Director). (2003). Los soñadores [Película]. Fox Searchlight Pictures.
Pleyers, G. (2018). Movimientos sociales en el siglo XXI. CLACSO.
Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad, Universidad Nacional Autónoma de México. (2014). Genealogía y fuentes para el estudio crítico de los movimientos estudiantiles mexicanos. PUEDJS-UNAM.
Rovira-Sancho, G., & Morales i Gras, J. (2023). Idus de marzo en México: La acción directa en las redes y en las calles de las multitudes conectadas feministas. Teknokultura. Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales, 20(1), 11-24. https://doi.org/10.5209/tekn.81013





