La burla de no mentir, no robar, no traicionar
El Mundial 2026 ha colocado al jersey de la Selección Mexicana como el más vendido del torneo. Detrás de ese éxito comercial aparece una historia que trasciende las canchas y pone en el escaparate la capacidad de la industria nacional, para competir en uno de los eventos deportivos más importantes.
Aunque la comercialización corre a cargo de Adidas, presidida por el empresario egipcio Nassef Sawiris, la producción de las 5 millones de camisetas oficiales que hoy visten aficionados dentro y fuera del país recae en Grupo Martex, encabezado por Santiago Martí, uno de los principales socios manufactureros de la marca alemana en América Latina.
Desde Irapuato, Guanajuato, la empresa puso en marcha durante más de año y medio una estrategia de manufactura para atender la demanda generada por la justa mundialista. El esfuerzo llevó la producción a niveles de hasta 120 mil jerseys diarios.
Para alcanzar esa meta fue necesario fortalecer las áreas de corte, sublimado, confección y control de calidad con el fin de cumplir los estándares internacionales. Con más de nueve décadas de historia, Grupo Martex pasó de ser una compañía textil familiar a convertirse en proveedor de distintas marcas deportivas internacionales.
La apuesta por la automatización, la innovación y tiempos de entrega más cortos frente a competidores asiáticos permitió a la firma mexicana responder al reto. La fabricación de 5 millones de camisetas no sólo representó una exigencia operativa, sino también una oportunidad para demostrar la capacidad de la manufactura nacional.
El fenómeno comercial del uniforme del Tri también abre una lectura más amplia para la industria mexicana. Más allá del impacto deportivo y de mercadotecnia, el caso refleja cómo una cadena de suministro instalada en México logró capturar una parte relevante del negocio global que gira alrededor del Mundial.
El jersey del Tri incluso ha superado en ventas a selecciones históricamente populares como Brasil, Francia y España. El modelo con mayor aceptación es la camiseta verde inspirada en la Piedra del Sol, conocida como calendario azteca, cuyo uso fue autorizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que recibió alrededor de 41 mil pesos por el permiso solicitado por Adidas.
*** El renacimiento de Hispanoamérica
Mientras buena parte de la conversación política en América Latina sigue concentrada en los procesos electorales, en paralelo se fortalece una red regional de actores vinculados a la nueva derecha continental.
Este fin de semana, Bogotá fue sede del foro “El Renacimiento de Hispanoamérica”, organizado por La Libertad Avanza Colombia, donde se dieron cita legisladores, estrategas, académicos y consultores políticos de distintos países con un objetivo común: articular una agenda regional enfocada en la defensa del libre mercado, las libertades individuales y una visión crítica de los gobiernos de corte socialista.
Entre los asistentes figuró el mexicano Alberto Rosas, mejor conocido en redes sociales como “Tumbaburross”, quien ha ganado notoriedad por su actividad en el debate político digital.
La relevancia del encuentro radica menos en los reflectores mediáticos y más en las conexiones que se están tejiendo entre actores políticos de América Latina y Estados Unidos.
La presencia de figuras como Eduardo Bolsonaro, los diputados argentinos Nicolás Mayoraz y María Celeste Ponce, el economista Alberto Bernal, el embajador de Taiwán en Colombia, Victor Chu, así como Roger Stone, histórico operador político cercano a Donald Trump, confirma el interés de estos grupos por construir espacios de coordinación regional.
*** Ulises Mejía toma la delantera, según Enkoll
TOME NOTA *** De cara a la sucesión zacatecana en 2027 ya se registran movimientos que modifican la lectura del mapa político local. La más reciente fotografía de la encuestadora Enkoll confirma que la marca Morena mantiene la hegemonía en el estado con un 32% de identificación partidista, lo que traslada el verdadero peso de las decisiones a la contienda interna.
Es ahí donde el diputado federal Ulises Mejía Haro ha comenzado a tomar la delantera en frentes clave. La medición cara a cara lo ubica como el perfil con mayor reconocimiento en la entidad, con un 48% de conocimiento ciudadano, por encima de figuras como José Narro (42%) o Verónica Díaz (35%).
El dato que verdaderamente acota la numeralia es la preferencia efectiva. Al limpiar el terreno de indecisos, Mejía se anota un 36% y abre una brecha de 20 puntos frente a Geovanna Bañuelos y Verónica Díaz, quienes empatan con 16 por ciento. Aunque el escenario sigue abierto, la primera línea de salida ya muestra quien arranca con la ventaja.





