A partir de hoy, Juan Manuel Carreras López estará de salida del Gobierno del Estado, tras rendir su V Informe, el cual no ha causado nada de expectativas.

El mandatario había tomado nuevos aires con la presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y lucía con una capacidad de interlocución política envidiable en el país, pero a las pocas semanas le renunciaron 10 colegas y su liderazgo quedó cojo.

En días recientes arreciaron las protestas en su contra. La gritería que lo hizo palidecer al inaugurar la Fiscalía Especializada para la Atención de la Mujer, la Familia y Delitos Sexuales, es muestra inequívoca de una falta de control político, y tal parece que esta dinámica lo perseguirá en su sexto año, que es electoral.

El siguiente reto es que este hombre que logró -con pinzas- mantener al PRI en el poder, tras el fracasado gobierno de Fernando Toranzo Fernández, sea capaz de entregar la estafeta a otro gobernante tricolor el 6 de junio de 2021. ¿Podrá?

Tan tan.

Aunque hizo ruido el supuesto destape del superdelegado, Gabino Morales Mendoza, como aspirante a la gubernatura de SLP por Morena, no ha surgido algo oficial sobre su posible salida del cargo.

Pero, no es casualidad que convocaran a representantes del Gobierno Federal a un cónclave en la Ciudad de México a unos días de que el Presidente pidió que renuncien quienes tengan aspiraciones políticas, y es su caso.

Estuvo en la Secretaría del Bienestar, aunque no para dimitir todavía.

Lo único que ha ocurrido por ahora es que le llegan espaldarazos de varios frentes y eso al menos le sirve para medirse ante otros posibles competidores.

Aunque Gabino insiste en que no desea tener “malos pensamientos”, luego de su viaje a la capital del país cambió el discurso y dice que “está listo” porque en política cuentan las virtudes, pero también la buena fortuna.

Al ruedo.

La diputada Sonia Mendoza Díaz asumió  una actitud acomodaticia en el caso de juicio político contra el alcalde capitalino, Xavier Nava Palacios.

Resulta que anda diciendo que piensa “excusarse” de participar como jurado legislativo, porque ambos buscan la candidatura a gobernador(a) y aunque Nava no pertenece a su partido el PAN, lo ve como un compañero.

Habrase visto tal descaro, pero sobre todo la traición a los potosinos que le dieron su voto, ya que no se trata de hacer lo políticamente correcto, sino de asumir su rol dentro del Congreso del Estado. Además, para eso se le paga.

La verdad es que la exsenadora no muestra altura de miras y es de las legisladoras locales menos productivas, de acuerdo con el Congreso Calificado.

Convenenciera.