Tal como sucede en otros países del mundo con crisis de Covid 19, donde los hoteles sirven de hospitales, centros de atención o resguardo para los enfermos, en San Luis Potosí no se descarta tomar medidas similares.

El objetivo es que los empresarios del ramo puedan solidarizarse con la situación y proporcionen sus instalaciones en un momento dado.

Eso es lo anticipa el presidente de los hoteleros potosinos, Rafael Armendáriz Blázquez, quien pidió no caer en pánico, pero sí ser realistas para estar preparados.

Lo cierto es que más allá de estas buenas intenciones, el golpe económico que resentirá el sector por la falta de turismo será muy duro y cobró su primera víctima: un hotel de la carretera 57 que debió decidir entre cerrar o quebrar, y prefirió lo primero.

Para que vean que este coronavirus no perdona.

Desplome.

Los que no terminan de hacer caso, son los choferes del transporte público -más bien los concesionarios-, ya que hay rutas donde viajan con llenos completos como si no existiera la amenaza del coronavirus.

Más tardó el secretario de Comunicaciones y Transportes, Fernando Chávez Méndez, en anunciar las nuevas medidas que los autobuseros urbanos en dejarlas pasar de largo, ya que son muy raros los que llevan puestos sus guantes para recibir dinero y hay rutas que, por más que lo intenten, no logran ir al 50% de su capacidad.

Uno de los principales ejemplos es la ruta 27 que corre de HEB a Cactus, donde las unidades van hasta el gorro.

Ahora sí que los dueños no quieren cambiar los pesos por tostones o en otras palabras, no les cae el veinte.

Choferes.

Ahora que la Directiva del Congreso del Estado y la Jucopo determinaron pedir a los asesores un listado completo de todas las legislaciones pendientes, porque según las van a sacar adelante durante la cuarentena, hubo quienes dijeron preferir enfrentar al coronavirus que sufrir esta tortura.

Y es que, por citar un ejemplo, de poco sirvió que el diputado local Cándido Ochoa Rojas haya fungido como Procurador de Justicia y esté enterado de las deficiencias en el Código Penal, porque cuando se trata de proponer iniciativas para las modificaciones de artículos no hay cambios de fondo.

Que si le falta la coma, los tres puntos suspensivos o el punto y coma, pero nada de importancia para reglamentar más eficientemente el artículo 218 del Código Penal, que se refiere al robo calificado en modalidad de motocicletas, uno de los delitos más recurrentes en esta ciudad.

Y eso que es la primera que revisan. ¿Se imaginan las del Mijis o el diputado Pokémon?

Hay que ‘ler’.