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Oposición no regatea la unidad nacional ante llegada de Trump
La muerte del expresidente del PRI potosino, Aurelio Gancedo Rodríguez, quien estaba en calidad de no localizado desde las 15:40 horas del pasado martes 21 de enero, cimbró a la clase política potosina, toda vez que hacía muchos años que no ocurría un caso de tan alto impacto.
El más reciente que se recuerda fue el arresto de Ricardo Gallardo Cardona, hace un lustro, por parte de la Agencia de Investigación Criminal de la otrora Procuraduría General de la República (PGR, hoy Fiscalía General de la República, FGR), a días de haber solicitado licencia como alcalde de Soledad de Graciano Sánchez, para competir por la gubernatura de San Luis.
Pero hasta que los sucesos de violencia cobraran la vida de un personaje de la sociedad o de la política, íbamos a entender que San Luis Potosí está tocando fondo. Y ya no hay pero que valga: es hora de actuar con decisión en el poder Ejecutivo antes que esta situación se salga completamente de control.
El esclarecimiento de la cruel muerte del priista que presidía en la actualidad del Instituto Reyes Heroles –con formación de cuadros políticos- es otra dura, durísima prueba para el fiscal Federico Garza Herrera, al tiempo que el secretario de Seguridad Pública, Jaime Pineda Arteaga, parece estar sostenido en el cargo con alfileres y en cualquier momento va a caer.
Aurelio Gancedo no era la única persona que se encontraba en calidad de desaparecido en la entidad, en medio de los peores presagios que por la noche se confirmaron.
La Fiscalía General del Estado, tiene un registro en su portal de internet de dos mil 296 seres humanos, entre localizados y no localizados; 23 de ellos durante este año, es decir, uno en promedio al día, una cifra preocupante y a la vez escandalosa.
El problema de los desaparecidos es muy grave en San Luis Potosí y la buena voluntad institucional ha sido insuficiente a todas luces para resolverlo.
A esto se suman los señalamientos de organizaciones civiles como Voz y Dignidad por los Nuestros, a cargo de Edith Pérez Rodríguez, sobre la manipulación de cifras y antes peor: del ocultamiento de las mismas.
El alcalde Xavier Nava Palacios tiene claro que en este momento ni puede decir que no quiere la gubernatura en 2021, ni que para conseguirlo se debería afiliar al PAN, el partido que lo llevó al poder en el municipio capitalino.
Si bien Las Golondrinas suenan en el ayuntamiento capitalino, pese a que faltan varios meses para empezar a tomar definiciones electorales, el nieto de Salvador Nava Palacios se lo toma con calma y afirma que todavía no ha decidido nada y se deja querer.
Tiene razón en cuanto a que es tiempo de llevar a cabo todos sus planes para la ciudad y resolver el foco rojo que representa el Centro Histórico, un punto neurálgico social, empresarial y político que le ha sacado canas antes de tiempo.
Ahí está la clave: o saca adelante ese paquete o será muy difícil que alguien le crea que pueda resolver otros graves problemas que tiene la entidad, por ejemplo la inseguridad, donde por cierto tampoco le va muy bien a su gobierno.