Una de las pocas voces opositoras que se han dejado sentir en los últimos días, es la del diputado federal del PAN, Xavier Azuara Zúñiga, para quien el recorte a San Luis Potosí, deberá pagarlo caro Morena en las urnas.

“Los diputados de Morena le dijeron sí a un recorte sin precedentes que afecta a un programa que servía para mejorar la generación de empleo, el aprovechamiento de las tierras y del agua, prácticamente están asfixiando al campo potosino”, denunció.

Pero el principal tijeretazo estuvo en la construcción y mantenimiento de las carreteras, por 487 millones de pesos, lo que significó un 51%.

¿Dónde quedó la pretendida llegada de la STC a tierras tuneras, una promesa del presidente López Obrador? Pues no solo no hubo nada, sino que dejará las vías de comunicación a su suerte.

Un mal año ha tenido San Luis Potosí en materia de robos al transporte público colectivo, de acuerdo con un análisis del Instituto Belisario Domínguez del Senado.

Resulta que de enero a agosto del presente año, con base a estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la entidad aparece en el noveno lugar con 54 casos, por debajo del Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Oaxaca, Quintana Roo, Querétaro, Morelos y Michoacán.

El autor del trabajo, Juan Pablo Aguirre Quezada, indicó que a nivel general en el país, siete de cada 10 robos de este tipo son con violencia, lo que es peor.

No cabe duda que el empujón presidencial al Aeropuerto Nacional de Tamuín fue muy positivo, porque apareció entre las terminales que registraron un aumento en la atención de pasajeros, de las 19 que administra Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA).

Las otras fueron Puerto Escondido, Loreto, Tepic, Colima, Chetumal, Puebla, Ciudad del Carmen, Poza Rica, Ciudad Obregón, Nuevo Laredo, Uruapan, Nogales y Tehuacán.

Como se recordará, el aeropuerto huasteco estaba en el olvido, con solo carga y descarga de mercancías, pero López Obrador mandó literalmente a volar a Aeromar y próximamente empezará la ampliación y remodelación de estas viejas instalaciones enclavadas en el municipio morenista de Tamuín.

¿O a poco creían que gobernaba otro partido?