
Las pugnas arancelarias y el efecto Trump
Obcecado, terco, inconsciente, inamovible… el señor presidente está dispuesto a cumplir su sueño a como dé lugar, no importa lo que le digan, al final son puros peros y pretextos de los conservadores que han hecho un complot por 21 años contra él y su movimiento, movimiento que él solo entiende, pero que empuja y jala a muchísima población que lo apoya.
Solo que esta vez está tocando a otro sector que con perplejidad se apunta en contra de su proyecto, el Tren Maya, tratando de salvar flora, fauna, aguas subterráneas, comunidades aisladas, las tradiciones de estas y la gente que en realidad no quiere este monumento al capricho progresista y a una izquierda que les ha fallado.
El presidente AMLO se niega a aceptar otras voces que no sean las suya, este monero piensa que ni la de su conciencia quiere escuchar. Se ha demostrado con ciencia, se ha pedido por conciencia y se está empezando a gritar, se acaban de sumar algunas celebridades porque eso ayuda, combatir populismo con populismo, pero el pueblo raso ya a estas alturas no entiende nada, le dicen que es lo que necesita y que es lo que quiere y al unísono las masas de maiceados pejefans asienten sin dudarlo.
Esperemos que de algo sirva este levantamiento pacifista de palabras bien recitadas por cantantes, actores, actrices y activistas. Aunque lo más seguro es que los ignore, como lo hizo con los padres de niños con cáncer, las mujeres en lucha, los trabajadores, etc.