El cierre del año 2020 dio alerta para la comunidad de la Ciencia, Tecnología e Innovación, CTI.

En el último bimestre se registraron retrasos en la dispersión de becas a quienes han logrado la membresía al Sistema Nacional de Investigadores, SNI, del CONACYT.

Lo argumentos de la Dirección General del CONACYT están al margen del absurdo por alusión a procedimientos; los mismos que llevan decenios en operación y que fue, sino hasta finales de 2020, cuando no operaron.

¿Será que no pudieron administrar el escaso recurso de CONACYT para operar el año entero?

Luego de tales eventos, sin comentario razonable, más relativos a los siempre útiles problemas de salud, la secretaria ejecutiva del SNI renunció a su encargo en CONACYT.

Ahora, hay atrasos en la misma dispersión de becas a los miembros del SNI; sí, a inicios de 2021.

Ya el argumento es completamente absurdo.

CONACYT justifica que el retraso este mes se debe a que la nueva secretaria ejecutiva del organismo que beca profesionales en CTI no tiene el poder y por ello no pueden dispersarse las becas.

Debe haber estructura, alguien quien sustituya en tales eventos, pero, no, esos argumentos ridículos eligen desde insurgentes sur; o que vayan con un buen notario.

Se ha asegurado que en Febrero se dispersará la beca del primer bimestre de 2021.

¿Será debido a que la ministración del presupuesto federal llegará hasta entonces y por falta de apropiada administración están sin recurso al inicio del ejercicio?

El incumplimiento a los convenios signados con profesionales de la CTI, por parte del SNI, pone en situación crítica a miembros de ese sistema; en especial a los niveles iniciales de la carrera, que llegan a representar mas del 50% del total.

Sí, la mayoría de los miembros del SNI cuenta con esa beca para completar el mes; así de claro, ya que los salarios son bajos, el emolumento por productividad en sus instituciones también es bajo y no tienen antigüedad.

Entretanto la Dirección General de CONACYT deja entrever sus intenciones de refundar al SNI; situación alertada en esta columna por más de una ocasión.

Respuestas positivas a las dos preguntas anteriores llevan a sólo dos opciones:

  • O desde el CONACYT se manejan con falsedad, en franca violación a uno de los tres principios de abanderamiento electoral, y con intenciones reales de estructuración vertical de la CTI mexicana;
  • O desde CONACYT hay profunda ineficacia, ineficiencia y falta total de oficio; en cuyo caso hay quienes, en la ciencia humanística, señalan que actos de esa naturaleza son una forma de corrupción.

El punto de mayor gravedad es que, en tal contexto, el SNI desprotege a los profesionales en CTI vulnerables; es decir, aquellos que inician su carrera y que son más fácilmente atraídos al extranjero, ya que suelen estar bien capacitados y pertenecer al sector social con cultura del trabajo arduo.

En contraste no usaré los ejemplos típicos de países europeos, o el del gigante de Norteamérica, tampoco al país del Sol naciente ni el gigante asiático que pugna con nuestro vecino del norte por la hegemonía.

No, es en Emiratos Árabes Unidos, EAU, donde inversiones multimillonarias, en dólares, son dedicadas a un instituto para la tecnología e innovación (https\\www.tii.ae); es ahí, donde se captan los talentos del mundo, incluyendo de nacionalidad mexicana.

Con temas que van desde criptología global a la nanotecnología y mas de su interés; los EUA han tomado recientemente la decisión de ir por parte del mercado global a partir de productos de la CTI.

En EUA definen a ese, su esfuerzo, como institución de investigación que será líder global en el impulso de las fronteras del conocimiento a partir de la CTI; y no es un texto hueco como los que arrojan desde insurgentes sur en la CDMX.

Personalmente conozco a profesionales de la CTI graduadas en México que ahora cuentan con el presupuesto, libertad de pensamiento con enfoque a resultados y estructura operativa de apoyo.

Las opciones en México van a la extinción.