Las enfermedades que alteran el juicio de las personas, se consideran impedimento para tener un puesto de responsabilidad.  Entre las patologías emocionales se encuentran los trastornos afectivos y los trastornos graves de personalidad.

¿Qué hemos venido observando de patologías en el presidente de México?

Nos hemos dado cuenta de decisiones desacertadas, equivocadas, arbitrarias y se ha dicho de algunas que son dañinas para México.

Decisiones contradictorias como eliminar el Seguro Popular y crear el Instituto para la Salud del Bienestar que viene a ser una réplica de aquel, nada más que cuesta.

Decisiones equivocadas y dañinas económicamente como la cancelación de lo que iba a ser uno de los mejores aeropuertos del mundo.

Decisiones dañinas para la economía de México, como el que de los bonos emitidos en el exterior con motivo del NAIM y que no se pudieron rescatar y que tendremos que pagar todos.

Decisiones arbitrarias, como imponer el Tren Maya y no sé cuántas obras más sin licitación pública, o quitarles el bono de diciembre a los médicos residentes de los hospitales públicos del país.

Decisiones que revelan una mentira, como esto último de que la Guardia Nacional recién creada la comandaría un civil y designó a un militar en activo, sin importarle tampoco la Constitución.

Poco a poco estamos viendo una realidad con el presidente que elegimos, una realidad que él seguramente se empieza a dar cuenta: los abucheos públicos y hace días para conmemorar los 100 años de la muerte de Emiliano Zapata, que no pudo ir a Chinameca –lugar donde lo asesinaron– porque la plaza estaba tomada por opositores, entre ellos familiares del revolucionario.

¿Cuáles de los trastornos afectivos o de la personalidad se caracterizan por el engaño y son más proclives a la mentira y a la arbitrariedad?

En la depresión se altera y dificulta la memoria, la atención y la concentración, entre otros síntomas y en la fase maniaca hay una exaltación del ánimo o una irritabilidad marcada, se tiene fuga de ideas.  La capacidad del juicio en estos casos, se encuentra perturbada.

En el trastorno delirante, el paciente tiene una idea distorsionada de la realidad y desde luego eso es un motivo incapacitante para tomar decisiones.

La esquizofrenia es un conjunto de padecimientos que se caracterizan por una variedad de síntomas, que incluyen la psicosis (pérdida de contacto con la realidad) que altera el juicio y el razonamiento de las personas.  Presenta síntomas, entre otros, como es un lenguaje desorganizado y cambios severos en la conducta, falta de lógica y falta de atención.

El trastorno obsesivo–compulsivo afecta el juicio de las personas y su capacidad de tomar decisiones o de hacer juicios razonables, se caracteriza por la presencia de obsesiones que son pensamientos repetitivos que no tienen sentido o lógica.

El obsesivo muestra excesiva terquedad, rigidez y obstinación; reacio a delegar tareas en otros, a no ser que éstos se sometan a su manera de hacer las cosas.

¿Aquí vale hacer un alto y reflexionar un momento sobre una posible aproximación presidencial?

El esquizoide tiene las emociones reprimidas, es un aislado social, no inspira ni empatiza con la gente y el esquizotípico muestra un déficit en el trato cotidiano y tiene distorsiones en la manera de percibir el mundo, teniendo impedimentos para funcionar correctamente a nivel social.

Las personas con trastorno paranoide de la personalidad, son excesivamente suspicaces y sospechan de todo.  Hay una tendencia a malinterpretar las acciones de otras personas como amenazantes o deliberadamente dañinas.  Son hipersensibles a la crítica. ¿Esto último tendrá qué ver?

Están tensas, demasiado vigilantes y habitualmente de mal humor; son hostiles, irritables, tienen una baja autoestima y aunque externamente se muestran como superiores, internamente son tímidas, llenas de dudas y pueden ser bastante desconsideradas con los demás.  No son ecuánimes pues toman decisiones en base a aspectos emocionales.

Los especialistas dicen que el trastorno más grave de la personalidad es el trastorno psicopático y que a la vez es más difícil de detectar, puesto que las personas psicopáticas pueden aparentar ser “normales” hasta que empiezan a mostrar sus síntomas.

Son personas manipuladoras que abusan de los demás; normalmente se dice que los psicópatas exitosos se dedican a la política, saben convencer a los demás y a usarlos para sus propios fines; son volubles, superficiales, egocéntricos, grandiosos, no muestran remordimiento ni sentimiento de culpa, son mentirosos, manipuladores, impulsivos y no controlan bien su conducta.

Aquí hacemos otra llamada de atención muy delicada ¿Una aproximación presidencial?

Existe otro trastorno de la personalidad que se conoce como histriónico, se trata de personas altamente emocionales que siempre quieren ser el centro de atención, dramatizan y exageran.

El que se conoce como trastorno esquizotípico de la personalidad es una combinación de comportamiento, pensamiento y percepción peculiares; afecto inapropiado, ansiedad social y excéntricos.

El trastorno narcisista se caracteriza por grandiosidad y gran necesidad de ser admirado.  Los rasgos distintivos son: un sentimiento grandioso de su propia importancia; les preocupa las fantasías de éxito ilimitado, de poder ilimitado.

El narcisista requiere de admiración excesiva; es explotador de los demás.  Cuando tienen un fracaso culpan a otros.

Aquí hago otro alto como lo hice en el caso del trastorno psicopático, el            obsesivo-compulsivo y el trastorno narcisista ¿aproximación presidencial también?

El trastorno limítrofe muestra un comportamiento de relaciones interpersonales intensas y caóticas con actitudes fluctuantes y extremas hacia los demás; quienes sufren este trastorno son autodestructivos, afectivamente inestables e impulsivos.

El trastorno evitativo de la personalidad, se caracteriza por inhibición, introversión y ansiedad en situaciones sociales; provoca miedo al rechazo y tienen temores exagerados.

Y por último, el que se llama trastorno dependiente de la personalidad que se caracteriza por una conducta sometida y por una necesidad de apoyo emocional.

¿Están en la personalidad del presidente algunos de los rasgos de estas patologías?

Mi opinión ya fue dada en el curso de las líneas anteriores cuando hice las  llamadas de atención. Me parece que asoma características muy aproximadas a las personalidades obsesivo-compulsivas, psicopática y narcisista.  No es diagnóstico porque no soy el indicado, mis estudios y formación profesional son en otro campo, pero para la elaboración de esta columna tuve la responsabilidad de asesorarme de las conversaciones y opinión que obtuve de amigos psiquiatras, quienes me enseñaron de estos trastornos de la personalidad que obnubilan el juicio y por lo mismo son incapacitantes para la toma de decisiones y el desempeño de altas responsabilidades.

Con la entrega de esta columna, concluyo mi contribución para entender la personalidad de aquellos que ejercen el poder, desde que son atrapados por el síndrome de hybris, hasta que algún padecimiento psiquiátrico se asoma en sus decisiones.