De acuerdo a la costumbre arraigada de muchos años y heredada de generación en generación, a estas horas en los primeros días de agosto, las potosinas y potosinos estaríamos con emoción dando termino a los preparativos de la fiesta que cada año esperamos, la tradicional Feria Nacional Potosina, todos desde temprano y al termino de las actividades laborales , organizados ya sea en familia o con grupos de amigos, estaríamos preparándonos para que con el pretexto de ir a dar la vuelta o a ver que trae de nuevo dar una buena caminada, el presupuesto no importa lo importante es ir, ahora por mucho será diferente, veamos porque.

Las instalaciones que en aquellos finales de la década de los 90´s (por cierto, muy aterradas en un inicio) fueron parte del proyecto del nuevo complejo de la nueva Feria Nacional Potosina que incluían, Teatro del Pueblo, Muestra Ganadera y Gastronómica, amplios pabellones techados y un gran estacionamiento entre muchas cosas nuevas ahora serán destinadas para que debajo de ellas se salve la mayor cantidad de vidas que puedan resguardar la integridad de las familias potosinas.

Ahora con el bien logrado ejercicio de reconversión hospitalaria del sistema de salud en el Estado en donde se habilitaron exclusiva atención covid -19 todas las instalaciones medicas y algunas otras, el recinto que año con año es destinado para el festejo del santo Patrono del Estado el 25 de agosto fue equipado con recursos médicos y humanos para que dentro de el se realicen pruebas del virus y practiquen con devoción humana los mayores esfuerzos por salvar la mayor cantidad de vidas.

Así es, esos pabellones en donde apretadamente y paso a paso observábamos detenidamente con las manos llenas de folletos a los expositores que optimistamente e ilusamente en muchas ocasiones pensaron los llegaríamos a leer y mucho menos a conservar ahora son revestidos con camas de hospital debidamente formadas una a otra interconectadas por conexiones de oxígeno (elemento tan vital y tan de moda) y escoltadas por personal (para ellos mi total respeto) que con equipo de protección que asemeja por su seguridad ser soldados aliados de han solo de la guerra de las galaxias , solo que en esta ocasión la guerra es por la salud , en contra de la soberbia y escepticismo de nosotros la ciudadanía.

Quien no tenemos una historia que contar en la FENAPO , algunas de amor otras no tanto, conciertos épicos , conciertos para olvidar, cuando estaba llenísima , cuando vimos pasar a aquellos que no nos saludaron aplicando el también tradicional  potosinazo, cuando de la mano de nuestros padres y a temprana edad con berrinche bien actuado y hasta las lágrimas suplicamos que queríamos ir a los “jueguitos” aunque fuera solo uno, a lo lejos los veíamos y preguntábamos si faltaba mucho para llegar, algunos como su servidor con miedo viendo como gastaban en los pabellones en las ofertas para mama o para la hermana previniendo no se acabaran toda la quincena y que efectivamente nos llevaran como broche de oro a darnos una mareada en uno de esos camiones urbanos en círculo formados con dos volantes, en donde la emoción de decir adiós a nuestros padres a cada vuelta nos hacía feliz esa visita a nuestra FENAPO, la ironía muchos llegábamos en camión urbano a la feria y nos divertíamos en unos a escala en ella misma, así de simple es la inocencia.

Ya mas grandecitos en esa etapa de la juventud , en donde ahora nos tocaba ir solos, con la adrenalina de ir o con la novia o con los amigos la FENAPO también era muy nuestra, ahora de la mano, con algunos centavos en la bolsa sentíamos que las podíamos todas y cuando paso a paso por los pabellones nos sentíamos capaces de aceptar una degustación de mezcal, tequila o de riquísimo jovito, sabíamos que ahora sin la presencia de nuestros padres la podíamos aceptar y que incluso nos sentíamos catadores para criticar una marca u otra, ahora ya habíamos crecido y aquellos juegos que alguna vez pagaron nuestros padres correspondía a nosotros financiarlos , ah porque me seguía y sigue gustando llegar a esa zona en donde hay para todos los gustos y miedos, por el precio y con la responsabilidad de ahora ser quien paga comprendíamos porque nuestros padres nos decían que solo uno o máximo dos, con algodones en mano, pan para la suegra de ese que dicen es de nata que es riquísimo y algunas papas de esas de espiral , ahora si a divertirse y pagar por adrenalina.

Inexplicable es la sensación para quienes la hemos vivido de ir a los días del “remate”, confieso que los últimos tres años lo he hecho y ha sido bastante divertido y retador, lo primero porque ver la cara de emoción de mi esposa e hijos reaccionando ante las ofertas casi gangas de los “gritones” armando paquetes atractivos ya sea de cobertores, refractarios, cucharas, ollas, vasos, botes, etc., es muy peculiar, más cuando en un duelo contra otras señoras logra ganar ese conjunto que nos hará el invierno menos crudo, ya sea de elefante, tigre , unicornio o del América todos hemos estado bajo el calor de un cobertor de esos calientitos, lo segundo el reto de regresar todo cargado hasta el carro y mas lograr que quepan ahí los botes, no es Wall Street pero como corredores de bolsa nos sentimos en la FENAPO con unas buenas acciones ganadas casi regaladas, ganancia pura.

De la comida ni hablar, hay para todos , la muestra gastronómica la mejor, de todos los rincones del Estado para conocer y saborear, en las afueras, unas papas, pizzas o hotdogs para los niños, a la salida unos buenos tamales, confieso que era para mi místico y mágico el ver como hacían los panecitos de nuez y que incluso ya de grande me quedo viendo como van dando vuelta y salen las bolitas esponjadas que en paquetes de diez venden calientitas, estoy seguro detrás de esto está la NASA, porque hay algo oculto en esa línea que por mas que me agacho no logro saber quién es, algún día lo encontraré, ya entrados en confesiones , en mi buró tengo solo tres lentes , unos regalados y dos que me compre en la feria, y ya más sinceros poseo una manita de esas chinas que son para rascar la espalda, esa que no me la toquen ni me la cambien de lugar, todo ello de la FENAPO.

No lo podemos negar y dejar de decir , si existe en el Estado un lugar más democrático en donde todas y todos somos iguales aparte del panteón (ya sea en el Españita, Saucito o valle de los cedros) esa es la FENAPO, para todos hay diversión , para todos hay posibilidad, como lleguemos no importa, como vistamos tampoco, por ver no se cobra, por entrar, un poquito, pero lo vale, pero ese espacio en que literalmente todos podemos estar una vez al año y durante casi un mes divertirnos con una oferta para todos los gustos ahora será invadido por el silencio de la incertidumbre de vivir o no hacerlo, el objetivo es el mismo que el de todos los años , el que el próximo cuando si se pueda estemos la mismos , sanos y salvos con la misma pasión de divertirnos como siempre.

Por decisión de alguien o de algunos, San Luis Rey de Francia es nuestro santo patrono, y cada 25 de agosto celebramos como potosinos su cumpleaños con la identidad de serlo, a su estatua le hemos puesto tapabocas o hasta la playera del atlético, pocos saben su historia, en lo personal sé que participó incluso en algunas cruzadas y que fue heroico, es sin duda un buen motivo para año con año celebrar con una fiesta enorme como lo es la FENAPO en donde todos somos iguales, hoy la causa y motivo será diferente en ese lugar, el rey y nosotros no tendremos fiesta, y ello duele, no por el motivo de no poder divertirnos, sino por que mucha gente que económicamente depende de ella trabajando no lo podrá hacer, desde esa persona que nos cuida el carro, el que nos cobra la entrada, o vende lo que sea que sea que complete nuestra visita, los artistas no cantarán, los mariachis no tocarán, incluso hasta las vacas no estarán, esas que nos gusta ir a ver aunque huela feo, todo eso se extrañará, la causa cambia por una humanitaria y es la de salvar las vidas de las personas que queremos estén el próximo año celebrando como de debe.

Por cuestiones académicas y de trabajo, regreso a este valioso espacio que me facilita el expresar lo que pienso, muchas cosas pasaron y siguen pasando, las más tristes es que amigos amigas y compañeros se están yendo, a todas las familias de San Luis que han tenido la desgracia de perder un ser querido, mis oraciones y condolencias, por fortuna y bendición la familia esta completa aun, depende de el esfuerzo de todas y todos que así se sigan manteniendo la mayoría. Esto existe es real, pero vamos a salir adelante y estaremos juntos para celebrar al Rey como se merece.

A las Doctoras, Doctores, Enfermeras y Personal de Salud.

¡Muchas Gracias!