CSP: desdinamarquizar salud; AMLO heredó crisis agravada
Visión Financiera
Por Georgina Howard
La industria del juego en México enfrenta un desafío que va más allá de la regulación: conseguir que su aportación económica tenga mayor visibilidad en la discusión pública. La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), que preside Miguel Ángel Ochoa Sánchez, ha puesto sobre la mesa cifras que permiten dimensionar el alcance de una actividad que también genera empleos, inversión y demanda de servicios.
De acuerdo con el organismo, en México operan 423 casinos autorizados, distribuidos en 30 entidades federativas y bajo 38 empresas permisionarias. Estos establecimientos generan más de 60 mil empleos directos y, al considerar los indirectos, la cifra asciende a unos 200 mil puestos de trabajo. Se trata de una actividad con presencia en buena parte del territorio nacional.
El impacto tampoco termina en las salas de juego. Para funcionar, los casinos requieren servicios de seguridad, mantenimiento, limpieza, tecnología, alimentos y bebidas, además de personal administrativo y operativo. Esta demanda abre oportunidades para proveedores nacionales, incluidas pequeñas y medianas empresas que encuentran en los establecimientos una fuente de contratos y actividad comercial.
La AIEJA estima que la industria del juego y las apuestas representa alrededor de 0.5% del Producto Interno Bruto nacional, una proporción que comprende actividades más allá de los casinos físicos. A ello se suman las obligaciones fiscales federales y locales de los establecimientos autorizados, así como las inversiones necesarias para mantener y modernizar sus instalaciones.
El panorama también ha cambiado con la expansión digital. Según información difundida por la asociación, México cuenta con alrededor de 80 plataformas legales de juego en línea, mientras que los establecimientos regulados concentran más de 100 mil máquinas autorizadas. Esta combinación de operaciones presenciales y digitales amplía el alcance económico del sector, pero también exige mecanismos de supervisión acordes con sus distintas modalidades.
Ahí aparece uno de los principales pendientes para las autoridades. Reconocer la dimensión económica de la industria no significa dejar de lado los riesgos asociados al juego. Por el contrario, el crecimiento del mercado exige reglas claras, protección al consumidor y medidas efectivas de juego responsable. También resulta indispensable distinguir entre los operadores que cumplen con sus obligaciones y aquellos que funcionan fuera del marco legal.
Ricardo Barraza, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de AIEJA, ha señalado la importancia de difundir información sobre empleo, inversión, impuestos y proveedores nacionales. El planteamiento abre una discusión necesaria: para evaluar el futuro de esta industria, primero hay que conocer su verdadero alcance. Y para que su aportación económica sea sostenible, la regulación y la responsabilidad deben ocupar un lugar tan importante como las cifras de crecimiento.
La CDMX fue sede del Encuentro Nacional “Construyendo Ciudades”, encabezado por Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, al que se dieron cita la presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque, Laura Pérez Segura; y el diputado del Congreso de la CDMX, Pablo Trejo Pérez; entre otros actores.
Uno de los temas a los que se puso lupa fue a impulsar un acuerdo nacional contra la extorsión y cobro de piso, delitos que golpean a agricultores, ganaderos, comerciantes y familias.
El acuerdo busca reforzar la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum mediante acciones coordinadas y mecanismos como la operación Enjambre. También plantea combatir la corrupción y los vínculos de alcaldes con actividades ilícitas, sin importar su partido político.
Con la mira puesta en las elecciones de 2027 y 2030, el guinda plantea que quienes aspiren a un cargo público no tengan vínculos con la extorsión ni el cobro de piso. Así, busca cerrar el paso a quienes pretendan llegar al poder con nexos criminales.
CDMX, 19 de octubre de 2026.- La Federación Indígena Empresarial y Comunidades Locales de México, A. C. (CIELO) llevó a cabo con todo éxito la Primera Feria Nacional Indígena Empresarial CIELO “Raíces que Emprenden”.
Durante cuatro días se convirtió en el primer espacio de encuentro que contribuyó al fortalecimiento de las economías locales, el impulso del intercambio comercial, así como en la visibilización de la riqueza y diversidad biocultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas de México que se tenga recuerdo.
La Feria se llevó a cabo entre el 15 y el 18 de octubre de 2026 en el Museo Nacional de Culturas Populares, en el centro de la Alcaldía Coyoacán y en su primera edición reunió a más de 40 empresas y emprendimientos provenientes de 19 Pueblos Indígenas, comunidades afromexicanas y locales, con raíces en 20 estados de la República Mexicana.
A través de esta iniciativa, CIELO generó mecanismos que impulsarán el dinamismo de las economías locales, revalorizando y protegiendo el patrimonio biocultural mediante prácticas de comercio alternativo y sostenible.
De esta manera fue cumplido cabalmente uno de los objetivos de la Federación Indígena, que es consolidar y desarrollar emprendimientos y empresas de comunidades indígenas, afromexicanas y locales, promoviendo el cuidado, conservación, preservación y uso responsable de los territorios y la biodiversidad que los asisten.
Durante cuatro días, los visitantes tuvieron la oportunidad de descubrir, conocer, valorar y adquirir productos de emprendimientos vinculados al sector artesanal, gastronómico, turístico, textil, de medicina tradicional, hospedaje, salud y belleza, entre otros.
Además de los espacios de exposición y venta, “Raíces que Emprenden” presentó demostraciones, pabellón fotográfico, talleres interactivos, conferencias y mesas de diálogo interculturales, así como expresiones de arte vivo a través de la danza, la música y narrativas que desde lo indígena y lo local engalanaron el espacio.
Las opiniones expresadas en esta columna corresponden a su autora.





