La 4T depende para sobrevivir del Tratado de Salinas de Gortari
Ricardo Alemán
La noticia es un verdadero escándalo.
Algo así como “los patos que le disparan a las escopetas”.
Peor aún, a nadie parece importarle que los grupos criminales dominantes —en entidades federativas como Morelos— sean capaces de someter, secuestrar y hasta chantajear a la policía estatal.
Y todo mientras que la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia —del partido Morena—, deja hacer y deja pasar, al tiempo que la entidad morelense se ha convertido en una de las regiones más peligrosas del país y en donde crece de manera escandalosa el éxodo de familias completas que huyen de la violencia criminal.
Y es que el crimen y la violencia parecen imparables en Morelos, luego de que en los últimos 20 años llegaron al poder estatal y municipal partidos políticos como el PRD y Morena, lo que ha convertido al otrora “paraíso de descanso” de los capitalinos en un verdadero infierno.
Y la mejor prueba de ello la vivieron los morelenses apenas el pasado lunes 12 de octubre de 2026, luego de que la policía estatal dejó en libertad a José David Vergara —jefe del cártel “La Empresa”— para salvar la vida de tres policías que habían sido secuestrados por el grupo criminal.
Resulta que el lunes pasado fue localizado y llevado a prisión el jefe del grupo criminal dominante en Morelos.
En respuesta a la detención de Vergara —motejado como “El Güero del Gym”—, el cártel de “La Empresa” movilizó a cientos de ciudadanos sometidos mediante la violencia, quienes no solo provocaron bloqueos en las principales carreteras estatales, sino que secuestraron a tres policías.
Luego apareció el chantaje. Y es que el grupo criminal amenazó con privar de la vida a los policías secuestrados si no era liberado “El Güero del Gym”. Al final de cuentas, el gobierno estatal aceptó las condiciones exigidas por los criminales y dejó en libertad al jefe mafioso.
En pocas palabras, resulta que en el estado de Morelos el verdadero poder lo tienen las mafias del crimen organizado, quienes han llegado al extremo de no solo someter a la policía estatal, sino de impedir el despliegue de la propia policía federal.
¿Y cuál fue la respuesta del gobierno estatal?
Resulta que la gobernadora del estado de Morelos —de filiación morenista—, Margarita González Saravia, prefirió el silencio, mientras que desde Palacio, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Morelos es uno más de los “narco-gobiernos” de Morena.
Y es que “la señora presidenta” no solo salió en defensa del gobierno estatal, sino que llegó al extremo de defender la liberación del jefe criminal —a cambio de liberar a los tres policías secuestrados—, porque según ella, esa fue la mejor forma de salvar vidas.
Así lo dijo Claudia Sheinbaum: “Son decisiones que se toman para salvar vidas”. (FIN DE LA CITA).
A su vez, Omar García Harfuch, jefe de la policía federal, explicó que el operativo realizado por la policía de Morelos, en donde fue detenido el jefe de “La Empresa”, no era para capturar al jefe mafioso y que, por esa razón, no se contaba con los policías suficientes para reforzar la captura.
Lo cierto es que la señora presidenta y el jefe de la policía federal pueden decir misa y justificar —todo lo que gusten y manden— al gobierno morelense, pero al final de cuentas la conclusión es la misma: en el estado de Morelos, como en gran parte del país —y sobre todo en los gobiernos de Morena—, el verdadero poder está en manos de los cárteles criminales.
Grupos mafiosos que han llegado a extremos intolerables, como financiar las campañas de alcaldes, gobernadores y legisladores, lo que convierte al Estado mexicano en un verdadero “Narcoestado”.
¿Hasta cuándo?
Al tiempo.
En el camino
Por vacaciones, el Itinerario político estará de vuelta el lunes 2 de noviembre de 2026.





