
Los que no pudieron salir
Los ESCENARIOS de la vida cada vez son tan predecibles gracias a los perfiles socio psicológicos que proyectamos en nuestras redes sociales, y no es que nuestras líneas sean provocar un divisionismo de géneros, más bien un poco de conciencia con algo de humor para alimentar el alma y disfrutar la lectura. La balanza está cargada en torno a las féminas que buscan, proyectan, promueven, su gran falta de ‘mala suerte’ en el amor, ya que no existen hombres que las merezcan como si de la nada existiera un planeta kriptón que solucionaría sus peticiones. Bridesmaids, titulada “La boda de mi mejor amiga” en España y “Damas en guerra” en Hispanoamérica, es una película estadounidense de comedia de 2011 dirigida por Paul Feig. Fue protagonizada por Kristen Wiig, Maya Rudolph, Rose Byrne, Melissa McCarthy, Wendi McLendon-Covey y Ellie Kemper. La cinta estuvo nominada a dos premios Óscar, en las categorías de mejor actriz de reparto (Melissa McCarthy) y mejor guion original. La película cuenta la historia de Annie, una chica cuya vida es un fracaso y está llena de mala suerte. Hasta que un día, su mejor amiga Lilian, le da la noticia de su compromiso y le pide que sea su Dama de Honor. Y puede significar un gran elogio, pero es todo lo contrario, las mujeres que ya han sido engañadas, maltratadas o abandonadas, pasan por un duelo que si no es tratado, se convierte en un virus de conciencia dañando el subconsciente de las mujeres que aún creen en una vida en pareja, en pocas palabras, inconscientemente casi les están predestinando una relación fallida. La historia tiene plot points constantes, aunque las cosas parezcan que van a mejorar solo empeoran. Además de la comedia en cada escena, esto le da una buena dinámica a la película. Su primer acto se desarrolla entre las primeras páginas del guion de la 1 a la 15. Conocemos lo cotidiano de Annie, su trabajo, sus fracasos, su falta de dinero, su mala suerte de querer algo más con su “amigo con derechos” y la única cosa estable que mantiene, su mejor amiga Lilian. Es en la página 14 donde se nos presenta el primer punto de giro, cuando Lilian le da las noticias de que va a casarse y le pide que sea su dama de honor. En el comienzo del segundo acto se nos presenta el antagonista. Durante la fiesta de compromiso, Annie conoce a Helen, y es hasta que llega el turno de dar discursos hacia los comprometidos, donde estos dos personajes comienzan su pelea de quien realmente es la mejor amiga de Lilian. Un acontecer de sobreprotección ya que resulta difícil para muchas mujeres, abrazar la soledad o soltería, por eso buscan el refugio de constantes salidas con ‘amigas’, un exceso de ejercicio para enaltecer sus atributos físicos, convertirse en protectoras de animales y adoptar cuanto can y felino se encuentran (sin contar los ‘animales’ humanos que les atraen y las dañan), así como escribir en sus muros su gran apego a la religión. Annie hará lo mejor para Lilian, intentando impresionarla con sus buenas decisiones como dama de honor, pero cada una termina siendo un desastre (la rivalidad natural entre mujeres). Nuestro punto medio se ve reflejado entre las páginas 67-73, donde Lilian “despide” de una forma amable a Annie como su dama de honor. Helen ha ganado, pues es ella, quien continuará con los preparativos de la boda. Annie es despedida de su trabajo y obligada a vivir con su madre, a su vez, no ha escuchado nada de su mejor amiga en semanas. Annie vuelve a tocar un fondo más profundo, su relación con el oficial Rhodes esta arruinada, así como su relación con su mejor amiga, comenzando el acto tres en la página 89. Annie es visitada por una de las damas de honor, Megan, quien abre los ojos de nuestra protagonista para mejorar su vida. Annie se da cuenta que su único obstáculo ha sido ella misma al permitir que la vida la lleve a donde está. Bien dice el dicho, nosotros somos los arquitectos de nuestro propio destino. Basta tan sólo un recorrido virtual por Facebook, y no me dejarán mentir, es tan obvio, claro y conciso, que no queda nada a la imaginación. Si le decimos un halago a una hermosa mujer (por eso lo decimos porque nos gusta), si no eres agraciado a su pupila eres un acosador, pero si eres de su interés, es un halago. Es un hecho que la comedia no es para muchos, pero esta historia tiene una estructura bastante interesante de analizar, junto con un personaje sin suerte con características que agradan y que generan humor, muy real a nuestro acontecer social. Damas en Guerra (Bridesmaids) fue la comedia del momento y un completo éxito en el año de su lanzamiento, esta misma obra llego a estar nominada en los Oscares como ‘Mejor Guion’, cosa que dejo mucho de qué hablar, pues eran las dos únicas mujeres nominadas con una película de comedia. Además del amor entre dos mejores amigas, el mensaje de la película está dado en una sola frase final: “Tú eres tu propio problema y tú también eres tu solución.”