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Trump, ¡uy que miedo!
Los diputados locales celebraron el pasado martes una sesión solemne en el Pueblo Mágico de Real de Catorce, donde conmemoraron el centenario del natalicio del historiador Rafael Montejano y Aguiñaga. Dijeron que pagaron el viaje y la estancia, de su propio dinero.
Lo que llamó la atención -además, obvio, del accidente vehicular del panista Rubén Guajardo Barrera y la aparición de El Mijis en un set de TV- fue que varios legisladores dijeron que el evento iba a ser, por lo tanto, “austero”. Falsa modestia, porque si hubiesen empleado recursos públicos -como están acostumbrados-, qué iban a reparar en los gastos.
En tiempos de la supuesta cuarta transformación, cualquier ahorro quiere presentarse como una política del buen ejercicio de los recursos públicos, lo cual es sumamente engañoso. Ahí está el ejemplo federal: toneladas de dólares malgastados en el aeropuerto de Texcoco y en el avión presidencial, que sale más caro tenerlo estacionado en los Estados Unidos, con el agravante que de todas formas, se sigue pagando, porque fue comprado a crédito.
A nivel más bajito, los diputados locales ahorran unos pesos en viajar a Real de Catorce pero erogan del erario a manos llenas en asesores, dádivas a terceros aprobadas por la Junta de Coordinación Política, cuando no es su función, y un largo etcétera.
Quizá no se ponen a pensar que también sus decisiones pueden resultar más onerosas que pagar de su peculio la ida a cualquier municipio de San Luis Potosí. El caso más reciente es la modificación a la ley del transporte que no sólo puso a pelear a quienes otorgan este servicio público, sino hizo gastar más gasolina a los automovilistas y transportistas que sufrieron los bloqueos de los quejosos; también de paso, hay pérdidas colaterales en la economía, menos productividad y enojo social.
Pero los diputados presumen gastar menos, cuando ese no es el verdadero problema: sino hacerlo bien, con racionalidad y sobre todo ser productivos en su función legislativa. El abuso es lo que no gusta a nadie, no que gasten cuando se debe hacer.