El futuro ya nos alcanzó
Ricardo Alemán
Sólo era cuestión de tiempo.
La llamada “herencia maldita” que carga Morena desde su nacimiento comienza a resultar intolerable para los intereses de Palacio.
Una herencia que amenaza con arrastrar a todo y a todos en el Gobierno Federal, además de los gobiernos estatales y municipales en manos de Morena.
Aunque esa herencia benefició en su momento a la propia Claudia Sheinbaum, al llegar al segundo año de su gestión pone en peligro, según el autor, a México y a los mexicanos.
El columnista se refiere a la presunta alianza de integrantes de Morena con el crimen organizado, situación que, afirma, dio origen a los calificativos de “narco-partido” y “narco-políticos”.
Y cuando hablamos de los evidentes signos de fractura entre el expresidente López Obrador y su heredera, Claudia Sheinbaum, es porque esos signos están a la vista de todos.
¿Cuáles son los signos y las señales de esa fractura?
El texto señala como uno de ellos la orden que, según el autor, habría recibido Rubén Rocha Moya desde Palenque para regresar al gobierno de Sinaloa, pese a los señalamientos sobre una presunta alianza con el Cártel de Sinaloa.
Sin embargo, esa decisión, sostiene Alemán, no habría sido consultada ni consensuada con Palacio, desde donde habría surgido una respuesta de rechazo que finalmente llevó a Rocha Moya a solicitar licencia definitiva al cargo de gobernador de Sinaloa.
Más aún, de acuerdo con el columnista, la estructura de Morena se inclinó a favor de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Posteriormente, señala, desde Palacio se habría impulsado a la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez, a quien presuntamente se le ordenó depurar del gobierno a integrantes del grupo identificado con Rocha Moya.
El autor sostiene que los llamados “rochistas” acusaron el golpe y hablaron incluso de una traición de Palacio al grupo político de López Obrador.
Otro ejemplo citado es la renuncia al partido Morena del senador Enrique Inzunza, quien se declaró legislador independiente.
Para Alemán, Inzunza, integrante del grupo político del exgobernador Rocha Moya, habría sido el primero en hacer evidente la ruptura entre Claudia Sheinbaum y López Obrador.
El columnista recuerda que este escenario ya había sido planteado en su texto “¡Inevitable fractura entre Claudia y AMLO!”, publicado el 4 de febrero de 2026.
En aquella columna, el autor sostuvo que, al concluir el primer año de gobierno de Sheinbaum, su administración ya no resistía la herencia política dejada por López Obrador.
También afirmó que se trataba de un legado relacionado con la presunta alianza entre gobiernos de Morena y grupos del crimen organizado.
En ese sentido, planteó que, si Sheinbaum buscaba rescatar su gobierno y construir una trayectoria propia, tendría que romper con el legado de López Obrador.
“¿Será capaz la señora presidenta de romper con su maestro, mecenas y promotor, de nombre López Obrador?”, cuestionó entonces.
También preguntó si la mandataria sería capaz de deslindarse de una herencia que, según el columnista, podría colocarla como cómplice de las organizaciones criminales que mantienen sometido al país.
Finalmente, Alemán sostiene que los acontecimientos recientes confirmarían el escenario que planteó meses atrás.
“Se los dije, empezó el rompimiento entre Claudia y AMLO.”
Al tiempo.




