SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 11 de agosto de 2019.- La riqueza cultural e histórica que posee la capital potosina no se circunscribe a sus siete barrios, plazas y jardines, para muestra está el majestuoso escenario que ofrece una de sus delegaciones, Villa de Pozos, que a su vez posee cuatro barrios más.

El jardín de la delegación de Villa de Pozos, que se encuentran a 17 kilómetros de distancia desde el centro de San Luis Potosí, da muestra de la belleza cultural e historia que ponderan siempre sus habitantes.

En las crónicas del Franciscano fray Alonso de Rea en 1639, se refiere al conquistador Diego de Tapia que, prosiguiendo sus entradas militares hacia el norte, tuvo parte en el descubrimiento de las minas de San Luis Potosí, cuyo origen, según cuentan “ha sido y es de las mejores del mundo tanto en oro como en plata”.

Diego de Tapia ganó todo el Valle de San Francisco y lo que llamaban los Tres Bledos. Así fundó grandes haciendas de beneficio, molinos de metal y descubrió las minas de los Pozos, que llamaron del Palmar.

El origen de la fundación del Real de San Francisco de Pozos ya como pueblo constituido, fue el desarrollo de las haciendas de beneficio minero de los metales que no podían lavarse en su lugar de extracción por la falta de agua, vital líquido que en la villa abundaba.

Es así como a esta Villa del Valle de San Francisco de los Pozos se le reconoce como pueblo en 1636 y como su fundador a Diego de Tapia.

La plaza desde siempre ha contado con la división de cuatro jardines pequeños, éstos fueron conservados como una representación de los cuatro barrios de Villa de Pozos: el barrio de Casanova, el barrio de Olivos, el barrio de Cruces y el barrio de Aguilares.

En el centro del jardín se encuentra la fuente de la aguadora. Según Historiadores ésta no es la original de aquellas épocas, ya que fue sustituida por un quiosco de cantera que tiempo después se removió para colocar una nueva, trabajo del artista Don Alfonso Narváez, quien volvió así a decorar el jardín.

A los alrededores se encuentra el edificio de la Delegación de Villa de Pozos, la Iglesia de San Francisco de Asís y pequeños locales que desde hace ya varios años ofrecen un entorno pueblerino en el sitio.

Además de sede para cónclave familiar, el jardín de Pozos se ha convertido en un atractivo histórico para visitantes que buscan un poco más de pasividad en sus recorridos.