RIOVERDE, SLP., 18 de julio 2020.- Aquella tarde hermosa del 12 de octubre de 1968, unos aros olímpicos inmensos surcaron el entonces cielo azul de la Ciudad de México dando por inaugurados los primeros Juegos Olímpicos realizados en América Latina, esos aros que impresionaron al mundo fueron construidos por la empresa de un joven potosino de origen japonés de nombre Carlos Kasuga Osaka, quien se ha convertido actualmente en un ciudadano distinguido de la sociedad mexicana, conferencista y defensor de la calidad para hacer bien las cosas en el mundo.

Carlos Kasuga creció y vivió en un pequeño pueblo -ahora, ciudad del centro de México- llamado Cerritos en San Luis Potosí, hijo de Tsutomu Kasuga y su madre Mitsuko Osaka. El primero que arribó a México fue su papá a la edad de 20 años.

Una vez en México, su padre se trasladó entonces hacia Cerritos, municipio ubicado en la zona media de San Luis Potosí y empezó a trabajar como dependiente de una de las tiendas de abarrotes más importantes del lugar llamada La Japonesa, propiedad de otro paisano: Teikichi Iwadare.

El 26 de octubre de 1937, nació Carlos Tsuyoshi Kasuga Osaka. Luego de mucho esfuerzo y ahorro, sus padres lograron abrir una tienda en la localidad de Cárdenas, San Luis Potosí a la que pusieron el nombre de su hijo “Carlos Kasuga”.

A medida que fue creciendo, Carlos apoyó a la economía familiar en una tienda de dulces que lograron abrir sus padres ahorrando poco a poco como comerciantes ambulantes de verduras.

A los 21 años y con apoyo de su familia, estaba fundando su primera empresa. Ésta, aún hoy, lidera el mercado de los productos inflables: Industrias Kay, que fabricó los inmensos aros de los que hablamos en un inicio.

PRESIDENTE DE YAKULT

En 1981, y tras labores de convenio entre la industria Yakult Japón, logró los permisos para instalar la Planta Yakult México. Esta inicia operaciones con su fábrica completamente automatizada localizada en el municipio Ixtapaluca, Estado de México, de la cual Carlos Kasuga es presidente y vende actualmente tres millones 500 mil frasquitos diarios.

Además de ser el presidente del consejo directivo de Yakult también es Conferencista, sus conferencias y seminarios se ha impartido en forma internacional.

Don Carlos es contador público y ha destacado no solo en actividades empresariales como socioculturales, muestra de ello es  presidente de la Asociación Mexicana Japonesa y fundador del Liceo Mexicano Japonés. En 2011 fue condecorado por la Casa Imperial del Japón.

A sus casi 83 años, Carlos Kasuga sigue dando conferencias en todo el mundo, en ellas habla que “para tener una familia de calidad, una institución de calidad, una agencia de calidad y un país de calidad, lo primero que se tiene que hacer es empezar contigo mismo y con tu gente para formar hombres de calidad total”.

Añade: “El error que tienen las instituciones educativas es que solo damos educación de conocimientos, nos preocupamos por las tablas y por los hechos históricos, química, física, etc., pero son solo conocimientos, pero no educación formativa y de valores”.

En el Liceo Mexicano Japonés son los niños quienes hacen el aseo de la escuela y se les muestra toda la técnica de cómo balancear la escoba, cómo exprimir el trapeador y cómo recoger la basura, sin embargo en la escuelas públicas, los niños castigados son los que ponen a recoger la basura y hacen creer que ser limpios es una acción de castigo.

La calidad, la salud, la ecología y productividad empieza desde la limpieza y considera que la virtud más noble que debe tener el ser humano es la limpieza.