SAN LUIS POTOSÍ, SLP.,9 de septiembre de 2019.- Los mensajes dejados por el crimen organizado conocidos como narcomantas tienen un efecto social importante, pretenden mantener un control y realizar sus actividades con la complacencia de la población; en San Luis Potosí existe un crecimiento en fechas recientes, de acuerdo con el antropólogo Ricardo Muñoz Arenas.

“Este tipo de comunicados en mantas no es algo nuevo, siempre hemos tenido las pintas en espectaculares o en bardas. Es una manera muy recurrente de expresarse, pues no pueden utilizar los medios convencionales como la prensa, pero buscan llegar a las clases sociales donde tienen mayor contacto, por eso eligen lugares visibles para el común de la población”, explicó.

El objetivo característico y similar, según el antropólogo Muñoz Arenas, “es dar a conocer su presencia, publicidad como la que hace cualquier partido político, cualquier gobierno o cualquier empresa dedicada a la venta de algo, con los medios a su alcance y como es una actividad que se basa en el miedo, quieren impactar a la sociedad”.

A cambio de sembrar este pánico y temor entre la población, ganan libertad para cometer sus actos sin que se denuncien, aunque ello implique afectaciones directas e indirectas en la población.

“Lo primero que ganan es el silencio de la gente, normalmente nosotros como pueblo si vemos un altercado, cualquiera que sea, nos atemorizaron tanto que lo común es voltear para otro lado y que no nos enteremos, hay que ser claros y decir que el miedo siempre ha sido un factor para dominar a las sociedades, tenemos el ejemplo de las religiones”, advirtió.

VISIÓN SIN ESTUDIOS

Aunque los dirigentes e integrantes de estos carteles no tengan una preparación académica adecuada, han creado un sistema publicitario único que permite manejar las emociones de la sociedad, consideró el antropólogo Arenas.

“Es gente que de alguna u otra manera tiene capacidad para ver los puntos débiles, no en vano son líderes aunque sea mal utilizado el término, muchas veces los que se dedican a actividades fuera de la ley son grandes líderes, grandes empresarios, grandes visionarios, que saben tomar las oportunidades que se les van presentando”.

En ocasiones los habitantes apoyan a los autores, ya que una de sus estrategias es hacerse pasar como sus salvadores y surte efecto debido a la falta de defensores, subrayó el experto.

NARCONOVELAS, NARCOCORRIDOS

En cuanto a la cultura de las narconovelas y los narcocorridos, el antropólogo Ricardo Muñoz consideró que en sí no practican la apología de un delito, sino que las empresas de música y televisión aprovechan para hacer negocio.

“El narcocorrido es muy viejo, tenemos corridos de Chucho el Roto, la serie de El Zorro, que era un personaje al margen de la ley; ahora nos enfocamos mucho pero no es algo nuevo, desde la Revolución hay canciones a los bandoleros, para algunos pueden ser criminales, pero para otros son héroes”, finalizó.