SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 15 de agosto de 2019.- El cuerpo en posesión de la Fiscalía General del Estado (FGE) y que según las primeras pruebas dactilares pertenece al oficial de la policía estatal Armando Hernández, sigue sin identificación plena porque los familiares no consienten una prueba de ADN y podría ir a la fosa común.

El fiscal Federico Garza Herrera indicó que solamente esperan que la familia del efectivo otorgue el “sí” para el ADN y se concluya con el caso, para que el cuerpo sea entregado a la familia si es que se confirma su identidad, pero de no ser así se procedería a enterrarlo en la fosa común.

“A pesar de tener la huella digital del cuerpo, los familiares se resisten a reconocer que se trata de su familiar; en estos casos se debe ser muy cuidadosos porque se trata de muchos sentimientos de personas que están en búsqueda de su familiar, en este caso en particular solamente estamos a la espera de que la familia nos deje hacer las pruebas pertinentes del ADN”, reiteró.

Después de casi dos meses en que se reportó la desaparición del elemento estatal y que en días posteriores fue encontrado un cuerpo cerca del Valle de los Fantasmas, la huella digital arrojó un resultado cercano a la identidad del mencionado, pero la familia no lo acepta y afirma que sigue con vida.

Por su parte, la FGE ha solicitado en repetidas ocasiones el permiso para realizar el examen genético que esclarezca todas las dudas y poder entregar los restos a quien le pertenezcan, dicho proceso tiene un periodo cercano a un mes para arrojar los resultados, de manera que si continúan los familiares en la postura de negarse a realizarlo, el cuerpo finalmente sería ingresado a la fosa común sin saber su identidad definitiva por la falta de la prueba de ADN.