CIUDAD VALLES, SLP., 19 de abril de 2020.- Hoy se cumple un año: Esa noche del Viernes Santo de 2019 una familia vallense vivió su propio Viacrucis; la noticia de balazos por el rumbo del bulevar Ejército Mexicano despertó la inquietud y la zozobra, que se transformó en dolor e indignación cuando se supo el nombre de las víctimas.

Las censuras abarrotaron el internet, y las exigencias de justicia se sumaron una a otra. En los noticieros nacionales el crimen de Héctor Armando Domínguez Rodríguez, de su padre y de su hermano, ocupó espacios (En Punto, Televisa) y columnistas de diarios a ese nivel (Salvador Carmona, El Financiero) le dedicaron parte de sus líneas; solo por citar algunos.

Se convocó a manifestaciones públicas para pedir el esclarecimiento de los hechos, y la Secretaría de Cultura estatal ideó exposiciones itinerantes de su obra. En sus murales de Ciudad Valles y algunos municipios del interior de la huasteca potosina, las llamas de algunas veladoras fueron encendidas, en un paralelismo alusivo al reclamo social.

Pero ni las exigencias ciudadanas, ni –mucho menos- las “llaves de la ciudad” que el Ayuntamiento de Valles entregó al fiscal general del Estado, Federico Garza Herrera, y al director de la Policía Investigadora, José Guadalupe Castillo Celestino, sirvieron para esclarecer de manera certera los hechos.

Las versiones hacia uno y otro sentido, las asombrosas teorías no comprobadas del todo, solamente han abonado al escepticismo en una sociedad vallense que no cree en esas instituciones de justicia; para Valles, lo único cierto –un año después- es la inmortalidad que ahora cubre al pintor, la cual no podrá abatirla jamás ni mil balas.

EL PERSONAJE

Nació el 16 de junio de 1991 en Valles, y desde pequeño mostró el gusto por el dibujo, trazando personajes favoritos de su infancia en libretas; a los 12 años de edad empezó a involucrarse con la pintura dentro de sus clases de artes en la Secundaria Técnica 16, donde realizó cuatro murales, que concluyó antes de graduarse, iniciándose así en la pintura a gran formato.

Participó y ganó varios concursos a nivel estatal y colaboró en exposiciones, tomó clases de pintura al óleo con el maestro Jair Bonilla, y en el Centro Cultural de la Huasteca con el profesor Napoleón Espinoza, lo que le consolidó su estilo y capacidades y le dio renombre, siendo invitado frecuente como jurado en eventos de pintura.

En 2010 coordinó la elaboración de un mural del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, además de montar una exposición individual en la Semana Cultural de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí Zona Huasteca, donde estudió Turismo Sustentable, y fue reconocido como estudiante destacado en el ámbito cultural.

En esa institución se desempeñó como instructor de pintura, organizando muestras colectivas, originando el movimiento cultural llamado Fénix Art, enfocado en el desarrollo de talleres de iniciación artística y de exposiciones. En 2011 fue convocado por el Cobach 06 como asesor de Artes Plásticas, y colaboró con el Centro Integral de Salud Mental.

En 2012, en conjunto con Fénix Art comenzó el programa Color a las calles, que consistía en plasmar murales en bardas de la ciudad, con temáticas y mensajes positivos; fue apoyado por la administración municipal 2012-2015 a través de la Dirección de Atención a la Juventud que dirigía José Guadalupe Hernández Grimaldo, y su obra se diseminó.

MÉRITO CIVIL

En 2013 ganó una beca del Programa de Desarrollo Cultural Municipal (Prodescum), y resultó seleccionado por el Centro Cultural El Faro y la Secretaría de Cultura estatal, para impartir un curso de pintura mural a los jóvenes de Tanlajás. En 2017 el Ayuntamiento de Ciudad Valles le otorgó el reconocimiento Mérito Civil en Artes plásticas.

En los años siguientes, Héctor Domínguez y Fénix Art trabajaron con asociaciones civiles, ayuntamientos, instituciones, organismos, prestadores de servicios turísticos, inundando de color y de arte distintos rumbos de la ciudad y la región, con representaciones de nuestras bellezas naturales o de personajes icónicos en diversos ámbitos.

Fue por ello que la comunidad cultural y la sociedad civil de Valles y de varios municipios del interior de la Huasteca Potosina lamentaron y lloraron su repentina partida, la noche del 19 de abril de 2019, cuando un grupo armado ingresó a su casa en la colonia Antonio Esper, asesinándolo a balazos junto con su hermano y su padre.