SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 28 de junio de 2020.- Con más de 40 años de historia, el Mercado República es uno de los centros de intercambio económico y social más importantes de San Luis Potosí, además de ser un espacio de tradición y cultura para el Centro Histórico. Antes, sin embargo, era barracas y láminas en la explanada del que en su momento fue el centro de abastos más importante de la ciudad: el Mercado Hidalgo.

La tesis “El Mercado República de San Luis Potosí: un estudio sobre los usos, la lucha y el control del espacio”, de la maestra en Antropología Social del Colegio de San Luis (Colsan), Claudia Teresa Gasca Moreno, señala que después de su edificación edificado entre 1942 y 1945, y ante la falta capacidad de sus instalaciones para alojar a más comerciantes, fueron colocándose en los alrededores del Mercado Hidalgo.

Por ese motivo, para los años cincuenta la zona conocida como la “explanada” quedó conformada con barracas, construidas por los comerciantes de manera improvisada a partir de tablones de madera y techumbres de láminas de cartón comprimido.

El documento señala que no se sabe con exactitud el número de comerciantes que laboraban en estas condiciones, debido a que el crecimiento acelerado y desordenado no permitía que las autoridades llevaran un control sobre la zona, aunque se estima que el número iba de 621 hasta por lo menos mil vendedores ambulantes y semifijos.

Un incendio ocurrido en 1960 que devastó la mayoría de las barracas de madera, así como a un importante número de comercios establecidos -provocando que cientos de familias de comerciantes perdieran su patrimonio-, alertó a las autoridades sobre el peligro que representaba este mercado improvisado. Por lo que, en los días posteriores, prohibieron la reinstalación de nuevas barracas bajo la promesa de crear un mercado “moderno y funcional” que serviría para reubicar a los comerciantes que habían sido afectados, además de ser una solución al crecimiento descontrolado de vendedores en la zona.

SE POLITIZÓ…

El proyecto fue congelado por dificultades políticas, los funcionarios públicos de la época objetaban que se carecía de un terreno amplio y bien ubicado para la construcción del nuevo inmueble.

Esto provocó que los comerciantes damnificados fueran reinstalándose gradualmente en las calles y la extensión del comercio hacia calles aledañas del Mercado Hidalgo. Esta situación perduró por más de una década, a pesar de la falta de orden, seguridad e higiene que señalaban las autoridades municipales.

“Si bien, después del incendio la mayoría de los comerciantes acató las indicaciones de las autoridades de no erigir más barracas, para 1970 la zona contaba nuevamente con numerosas estructuras de madera que poco difería de las antiguas construcciones (…).

Gradualmente, los puestos fueron erigiéndose nuevamente con maderas, láminas de cartón y cualquier otro material que estuviese al alcance de los comerciantes y que les resultara útil para proteger sus mercancías de la lluvia y el sol”, se explica en la tesis.

Debido a que había pocos espacios de abastecimientos, la explanada y sus zonas aledañas continuaron siendo el principal centro de abastos hasta 1975, cuando se construyó el nuevo mercado. Sin embargo, no fue sino hasta mediados de 1976 que desapareció completamente dicho asentamiento comercial.

El mercado construido, de acuerdo con la tendencia de la época y por lo explicado por la maestra Gasca Moreno, tenía el propósito de reunir de manera planificada diversos servicios y facilidades de estacionamiento. Además de ser establecidos con el objetivo de servir como catalizadores para mejorar el sistema de tráfico y contar con servicios básicos como drenaje, agua potable e instalaciones de gas.

Entre este tipo de proyectos, se encontraba la construcción del Mercado República, para reubicar a los comerciantes fijos y semifijos que por más de treinta años habían laborado en las inmediaciones del Mercado Hidalgo, y que además serviría para transformar y regenerar el escenario de esta área contigua al Centro Histórico.

INAUGURACIÓN EN DÍA PATRIO

Después que el Congreso del Estado en 1973 declaró utilidad pública la construcción de este edificio, se determinó que la parte norte del centro, en la manzana conformada por las calles de Pedro Montoya, Moctezuma, Reforma y 16 de Septiembre, era el lugar ideal para edificar el nuevo mercado.

Para el 15 de septiembre de 1975 fue inaugurado el Mercado República, como una de las obras de modernización de la ciudad durante el periodo gubernamental de Guillermo Fonseca Álvarez. En un inicio, contó con mil 357 locales fijos y fue uno de los primeros mercados municipales en el estado en tener un amplio estacionamiento subterráneo, muelle de descarga y espacio disponible para alojar servicios de telégrafos y correos.

La mayoría de los comerciantes reconocen el 9 de febrero de 1976 como el día en el que arribaron a las instalaciones del nuevo mercado, y el 15 de septiembre como la inauguración.

A finales de los años setentas y mediados de los ochenta, el mercado comenzó una etapa comercial importante lo que le permitió convertirse en el principal centro de abasto al menudeo de productos básicos y de temporada en la capital potosina.