CIUDAD VALLES, SLP., 11 de enero de 2020.- La idea de crear un museo para la creciente Ciudad Valles fue de la maestra Oralia Gutiérrez de Sánchez, al observar (a la conclusión de la carretera nacional 85 o México-Laredo) que los turistas nacionales y extranjeros obtenían piezas arqueológicas compradas a los lugareños e incluso regaladas.

Se decidió convocar a 40 vallenses relacionados con la cultura. La cita fue en los estudios de la radio XETR donde ella era cronista y narradora. Ninguno de los convocados asistió, pero como la invitación se había hecho al aire, quienes acudieron fueron otras personas, y con ellas formó el grupo Tantocob (que significa Lugar de nubes).

Entre los iniciadores estaban además: Adolfo Soria, Alberto Navarro, Antonia Gutiérrez, Asdrúbal Sánchez, Aurora Sánchez, Beatriz Gutiérrez, Belem Altamirano, Carlos Gutiérrez, Cipriana Morales, Emma Meléndrez, Genovevo De la Parra, Gonzalo González, Juan Bermea, Mario Oliva, Roque Gutiérrez y Trinidad Alonso.

Como guías aparecían Fausto Flores, Moisés Gallegos, Rafael Yudiche y Venancio Rubio. Organizados, acordaron salir cada domingo al campo para localizar vestigios; en la excursión llevaban una banderola que tenía el jeroglífico de Valles en la parte superior y un árbol representando el estudio de la arqueología y de los bosques.

COLMILLO DE MAMUT

De los primeros recorridos recolectaron un trozo de colmillo de mamut en el barranco de un arroyo al norte del municipio, así como una ollita con rostro antropomorfo soplando. Con esos primeros frutos de su inquietud, el grupo solicitó ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el permiso para formar un museo en Valles.

La autorización fue concedida y doña Oralia aprovechó la radiodifusión para atraer la atención de los huastecos y enseñarles a valorar su patrimonio cultural y arqueológico. Consiguió que doña Paula Osuna de Osuna (madre de Gregorio Osuna, por ese entonces delegado de Turismo) le obsequiara uno de sus lotes en la colonia Rotarios.

El anteproyecto, elaborado por el arquitecto Luis Angulo y Ortega, fue obsequiado por don Joaquín Meade, y así, en la esquina de las calles Artes y Rotarios, Carmen Chacón (esposa del gobernador Manuel López Dávila) colocó en enero de 1963 la primera piedra del inmueble.

OCHO MIL PIEZAS

La edificación inicial fue posible gracias a los pequeños donativos que la maestra Oralia Gutiérrez recibía de los visitantes. Los turistas veían en su domicilio una colección arqueológica compuesta por ocho mil piezas, recogida a lo largo de dos décadas de investigación, y con la que había montado ya una exposición en 1948.

El gobernador Antonio Rocha Cordero se dio cuenta que del proyecto solamente existían paredes y faltando diez días para concluir su mandato proporcionó los recursos para hacer el techo, los marcos y los vidrios de las ventanas del museo, que finalmente sería inaugurado por el mandatario estatal Guillermo Fonseca Álvarez, el 31 de diciembre de 1978.

Tiene un ateneo (Joaquín Meade, en honor al reconocido historiador potosino) y una biblioteca en honor a la maestra Oralia, fallecida el 4 de enero de 2005.

CULTURA HUASTECA

Los materiales que se exhiben permiten adentrarse al conocimiento de la cultura huasteca, desarrollada desde el año 600 a.C. hasta la Conquista. Entre ellos destacan los materiales de concha -cuentas, pectorales y otros objetos- utilizados por los huastecos como objetos de gran valor social; algunas tienen la representación de deidades relacionadas con el aire, el agua y el calendario.

También hay malacates, que servían para controlar el hilo cuando se tejía, algunos están decorados con figuras de animales, flores o rostros humanos. Se muestran además los sellos que ocupaban los antepasados para estampados simbólicos en cerámica y textil; o para pintarse el cuerpo, sobre todo en ceremonias religiosas o previas a la guerra.