SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 4 de noviembre de 2019.- En una cerrada competición por coronarse ganador de MasterChef 2019, La Revancha, la potosina Carmen Mirando, logró deleitar al jurado con tacos de escamoles, pato con mole y mousse de chocolate con borrachita para llevarse la gloria, además de un millón de pesos en este programa nacional de corte culinario.

Durante el desarrollo de la competencia, la joven de 31 años tuvo momentos de presión ante el talento que también demostraron sus rivales en la cocina, Cinthia y Memo, incluso llegó a improvisar su platillo original de entrada, un taco de escamol… en un momento de mucha angustia llegó a pedirle perdón a sus familiares presentes porque creía que su trabajo no seria el mejor.

“Perdón ma, no voy a ganar… creo que va a ganar Memo”, dijo con cierta congoja, después aceleró el paso y pudo terminar a tiempo su platillo fuerte, pato con “manchamanteles”, para cerrar con broche de oro la elaboración de su postre.

Carmen habría competido en la segunda temporada del programa y no logró coronarse, este año regresó a desafiar el paladar de los severos jueces, todos chefs de renombre que exigían un alto nivel de calidad y sabor a los competidores.

Después del episodio comenzó a laborar en Manzanilla –el restaurante del chef Benito Molina–, viajó a Chicago para laborar con el chef Carlos Gaytán y obtuvo una pasantía en Bangkok en un restaurante de renombre asiático. Luego de trabajar en otro restaurante de Guatemala, decidió mudarse a Francia para vender tamales en una food truck, en donde vive casada con Julie Debernardi, a quien presentó como su mejor amiga durante la emisión del programa final.