Desarrollan estudiantes potosinos inteligencia artificial para estudiar la materia oscura
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 5 de septiembre de 2026.- La Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) enfrenta un cambio en las preferencias de los jóvenes que buscan ingresar a la educación superior: mientras algunas carreras mantienen espacios disponibles después del proceso de admisión, la institución impulsa nuevos programas vinculados con tecnología y prepara una revisión de su oferta académica.
Durante el proceso de reacomodo de aspirantes de este año, la UASLP reportó alrededor de 450 lugares disponibles en programas con menor demanda. La mayor concentración se encontraba en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, con espacios en Antropología, Arqueología, Filosofía, Geografía, Historia y Lengua y Literatura Hispanoamericanas.
También quedaron lugares en programas de otros campus y facultades, entre ellos Administración, Ingeniería Agroindustrial, Ingeniería en Tecnologías Computacionales, Administración en Tecnologías Empresariales, Archivística y Ciberseguridad Documental. En Matehuala, la universidad reportó disponibilidad en prácticamente todas sus carreras.
El fenómeno ocurre pese a que la UASLP recibió 15 mil 97 aspirantes para el proceso de admisión 2026 y estableció una capacidad definitiva de 7 mil 912 lugares. Es decir, la institución tuvo poco más del doble de solicitudes que espacios disponibles, pero esa presión no se distribuyó de manera uniforme entre las carreras.
La propia Secretaría de Servicios Escolares de la UASLP reconoció que las carreras de humanidades enfrentan dificultades para atraer estudiantes y que existe un mayor interés por las áreas relacionadas con tecnología. La universidad considera que el comportamiento forma parte de una tendencia que también se observa en otras instituciones del país.
El cambio también se refleja en la oferta que está construyendo la institución. Para 2026 fueron aprobadas dos nuevas licenciaturas: Administración de Tecnologías Empresariales, en el campus Salinas, y Producción Audiovisual Multiplataforma, en la Facultad de Ciencias de la Comunicación.
La UASLP cuenta actualmente con 108 carreras, de acuerdo con información de su proceso de admisión, aunque no todas tienen el mismo comportamiento entre aspirantes y espacios disponibles.
El problema de la baja demanda también llegó este año a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde algunas licenciaturas registraron más lugares disponibles que aspirantes.
Para el ciclo 2026-2027, por ejemplo, Desarrollo Comunitario para el Envejecimiento tenía 50 lugares y sólo cuatro aspirantes; Geografía Aplicada, 23 lugares y cinco aspirantes; Etnomusicología, 20 lugares y nueve aspirantes; y Geohistoria, 40 lugares y 11 aspirantes.
En total, un análisis de la convocatoria encontró al menos nueve programas con más espacios que solicitudes. Entre ellos también aparecen Desarrollo Territorial, Estudios Sociales y Gestión Local, Historia del Arte y Literatura Intercultural.

La situación llevó a la secretaria general de la UNAM, Patricia Dávila Aranda, a señalar que los programas con baja demanda deben revisarse para determinar si requieren actualizaciones, modificaciones o eventualmente un proceso de cierre, aunque aclaró que esto no significa que la universidad haya decidido eliminarlos.
Una carrera puede tener pocos aspirantes y seguir siendo necesaria para determinados sectores. El problema que enfrentan las universidades es determinar si esa baja demanda responde a falta de información, cambios en el mercado laboral, ubicación de los campus, duración de los estudios o una transformación real en las preferencias de las nuevas generaciones.
En la UASLP, la estrategia ya contempla revisar la pertinencia de los programas. En el campus de Ciudad Valles, por ejemplo, la dirección de la Facultad de Estudios Profesionales Zona Huasteca plantea revisar y reorientar sus 10 programas educativos, además de analizar nueva oferta y un mejor uso de la infraestructura.
La propia institución también discute cambios en la duración y estructura de las licenciaturas. El rector Alejandro Zermeño propuso recientemente diseñar carreras de tres años y medio, con la posibilidad de obtener un grado de maestría cursando un año adicional, bajo el argumento de hacer más ágil la formación profesional.
El contraste muestra que el reto para las universidades no consiste solamente en abrir o cerrar carreras. También implica determinar qué conocimientos necesitan los estudiantes, qué perfiles demanda el mercado laboral y cómo mantener programas con importancia social aunque tengan menos aspirantes.
Mientras Medicina, Derecho y otras licenciaturas concentran una elevada competencia por los espacios, programas de humanidades, ciencias sociales y algunas áreas especializadas enfrentan el desafío contrario: convencer a los jóvenes de que todavía existe un campo profesional para esos conocimientos.
Reproducción autorizada citando la fuente: Quadratín SLP
Síguenos en: Facebook | WhatsApp | X | Instagram | YouTube





