SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 6 de diciembre de 2019.- A causa de estigmas y estereotipos, personas que han sido convictas no consiguen incorporarse al ramo laboral con éxito y terminan en empleos no formales hasta en un 85%, de acuerdo con la asociación Renace, capítulo San Luis Potosí.

Las empresas tienen mucha desconfianza en contratar personas que cuentan con antecedentes penales, pues quienes purgaron condena necesitan tener permisos necesarios para seguir acudiendo a sus revisiones constantes, indicó personal no autorizado para dar opiniones públicas, pero conocedor del tema.

Por estas razones es que terminan optando por otras formas de empleo, y en algunos casos el autoempleo.

Esta organización busca ayudar a las personas que por alguna razón cuentan con antecedentes penales a poder incorporarse en su mayor nivel posible a todos los aspectos de la sociedad.

Su apoyo se brinda desde el inicio de todo el proceso, pues atienden casos penales donde se han violado los derechos humanos de la persona acusada, también de quienes tienen escasos recursos.

Ya que la persona es liberada bajo distintas circunstancias, Renace apoya con capacitación laboral en oficios y aunque cuenta con una bolsa de trabajo, no todos los expresos consiguen incorporarse con éxito en las empresas.

Renace mencionó que la principal traba para los exreclusos son los estigmas, pues al haber estado en un penal se genera la imagen de una persona mala.

Otra desventaja es que personas que estuvieron periodos largos en prisión no lograron y esto les resta oportunidades al momento de salir a ganarse la vida.

El objetivo es elevar el índice de quienes consiguen incorporarse a un trabajo formal con todas las prestaciones y un salario digno.