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¿Cuánto tiempo guardan rencor los gatos? Esto dicen los expertos
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 2 de abril de 2020.- Adultos mayores que no reciben una pensión del gobierno federal tiene que trabajar aún durante esta contingencia. Unos venden congelados de hielo, otros trabajan la cantera, unos más venden dulces, sus testimonios son contundentes: “si no salimos a trabajar no comemos”.
Es mediodía, el calor es abrumador y don Manuel está trabajando en pleno sol en la calle Cinco de Mayo del Centro Histórico. Nada lo inmuta mientras realiza afanosamente su trabajo.
Ni siquiera la alerta sanitaria por el Covid 19 lo detiene. Está tallando unas letras en la cantera del piso, es un hombre de rostro serio y adusto, esta sudoroso y no es para menos, continua con su labor mientras platica que él no recibe pensión. “Pues aquí estoy trabajando yo no tengo pensión y tengo que trabajar si no, no como”, dijo.
De la contingencia sanitaria por el Covid 19 manifestó que él no puede seguir las indicaciones de quedarse en su casa porque tiene que mantener a su esposa ya que los dos dependen de lo que gana. “No puedo quedarme en casa, yo sí tengo que trabajar”, finalizó.
El sol es abrasador, son las dos de la tarde y don Marco camina sobre la calle de Aldama, el vende “bolis”. Recorre las desiertas calles en busca de clientes. “Yo trabajo, tengo que trabajar ahorita aunque dicen que no debemos salir de nuestras casas, pero nosotros no recibimos pensión alguna del Gobierno, ni del seguro. Yo no tengo nada y este trabajo es lo único que encontré”, explicó el señor.
Aunque los clientes son escasos él tiene la esperanza de que con el calor que está haciendo las personas adquieran su mercancía. Termina la entrevista y avanza por la calle con la esperanza a cuestas.
Don Nicolás vende dulces y botanas sobre Constitución, cerca de Bellas Artes. Comentó que sus ventas han disminuido pues sus principales clientes son los niños y jóvenes que asisten a las escuelas cercanas y ahora todas están cerradas.
Entre esto y la contingencia sanitaria ya no obtiene los mismos ingresos. “No estoy vendiendo, pero tengo que hacerle la lucha, aquí estoy aunque nos han dicho que hay que guardarse en las casas. Yo no puedo, tengo que trabajar. Han dicho que ese ‘bicho’ (virus) mata, pero si no trabajo no como. Si el virus no me mata me va a matar el hambre”, expresó.
Así es la lucha diaria en medio de la contingencia de los adultos mayores que no han obtenido los beneficios de la pensión que otorga el gobierno federal.