SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 28 de junio de 2019.- Juan Padrón Luna es el Rayo de Plata que ha destellado durante 43 años en los escenarios potosinos, guerrero de mil batallas y costalazos que sigue en pie de lucha, ahora con la cristalización de uno de sus más grandes sueños: su propia arena, lugar donde realiza funciones de lucha libre, siembra entre la niñez el amor al deporte y, ¿porqué no?, aspira a encontrar a la nueva figura mundial de este deporte.

Debe su identidad a las figuras que marcaron su amor y dedicación a la lucha libre, El Enmascarado de Plata, El Santo y El Rayo de Jalisco, ambos, figuras de la época dorada de la lucha libre; todo esto se dice fácil, pero detrás hay años de sacrificio y dedicación.

El hombre originario de Tierra Nueva comenzó su recorrido en la lona a los 16 años de edad, inspirándose en las clásicas películas donde los héroes eran guerreros que llenaban las arenas para entretener a chicos y grandes.

Nunca se imaginó convertir en realidad su anhelo, mucho menos compartir vestidor y gimnasio con leyendas de la talla de Blue Demon, Gory Guerrero, Tinieblas, los potosinos Mil Máscaras y Dos Caras, además de lograr grandes triunfos, máscaras, cabelleras, campeonatos regionales y mundiales que con orgullo y nostalgia recuerda.

Hoy puede verse a un golpeado, pero feliz Juan Padrón, que con todo y sus más de 60 años y problemas de salud, da el ejemplo de que con esfuerzo, dedicación y amor por lo que se hace, cualquiera puede cumplir sus sueños.

En el centro de la ciudad, cada semana la Arena del Rayo -como muchos la conocen- tiene las puertas abiertas para saludar a la leyenda viviente y disfrutar de un espectáculo familiar; aunque los detractores digan que todo es actuación, los gladiadores de la lona entregan el alma y exponen su vida con tal de entretener e inspirar, tal como un día lo hizo el ídolo potosino, Rayo de Plata.