
Reforma en el bachillerato, un paso hacia la modernización educativa
El presidente López en conferencia mañanera del viernes pasado (“cinito” le llama él, circo de palacio, dicen otros): “Lo que nos preocupa en el tema de seguridad es Guanajuato, que se nos elevó mucho el número de homicidios”, entre el 10 y el 16 de enero, se cometieron 116 de los 558 homicidios dolosos en el país. ¿Qué explica violencia en Guanajuato últimos cuatro años? En primer lugar, la disputa territorial del cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG, hoy el más fuerte en el país) a grupos de delincuencia locales por hidrocarburos en los más de 600 kms de ductos de Pemex que cruzan Gto, por trasiego de drogas de o hacia el puerto de Lázaro Cárdenas, Mich. y por creciente narcomenudeo local.
Los vecino estados de Querétaro o Aguascalientes tienen otra realidad de violencias, no obstante contigüidad y similitudes, pues no los cruzan igual ductos; en cambio, Hidalgo hoy es con Puebla primero en perforaciones clandestinas, seguidos de Guanajuato. Federación no ha sabido cuidar esa red por lo que el robo de combustibles persiste (hubo más tomas clandestinas en el país en 2019 que en 2018), estrategia inconsistente.
Esa disputa es con armas de fuego de las que hoy hay más tráfico proveniente de EU por omisiones del gobierno gringo e ineptitud de autoridades aduaneras mexicanas (con Calderón se decomisaron 154 mil armas, un promedio de 12,833 al año. En período de Peña disminuyó a 42,858, esto es 3,571 al año. En primer año de AMLO: 5,087, dice la FGR. Circulan más armas)
En segundo lugar, porque no existe una estrategia integral para contener dichas violencias ni de la Federación ni desde lo local. Y tampoco operadores. Prevenir y combatir el robo de hidrocarburos, tráfico de armas y de drogas así como delitos conexos corresponde a la Federación (Pemex, Guardia Nacional, Aduanas, SAT, FGR, UIF).
En cambio, prevenir y combatir homicidios, extorsiones o cobro de piso y secuestros, en principio, a autoridades locales. La prevención social y comunitaria del huachicoleo y promoción de cultura de paz y legalidad a los municipios, en coordinación del estado. En tercer lugar, por adicciones a alcohol y otras drogas como cristal y cocaína, cuyo consumo ha aumentado entre jóvenes guanajuatenses dramáticamente. Y por supuesto la participación ciudadana, hoy ausente o marginada.
¿Qué hacer desde ya Presidente? Aparte de cambiar su paradigma de “Abrazos, no balazos”, porque ejecuciones en Guanajuato -incluyendo de policías- no se explican por pobreza o marginación y por tanto no se resolverán con becas o dádivas, y de entender que si bien los delitos competencia local son en número mayores (robos en vía pública, comercio o a casa habitación, delitos sexuales, lesiones), entre lo que más angustia son las ejecuciones y luego extorsiones, sin relativizar cualquier otra violencia.
Por ello, para Guanajuato lo primero es reducir vulnerabilidad por refinería de Salamanca, recubriendo red de ductos de Pemex con conchacreto (concreto y acero), “casi impenetrable”, para dificultar perforaciones, como en Puebla recién informó el gobernador de Morena hará Federación. Además de recuperar vigilancia con tecnologías demostradamente eficientes y Guardia Nacional hoy harto insuficiente (75 mil supuestos elementos tienen tarea de vigilar 26 kilómetros cuadrados del territorio nacional cada uno, hoy concentrados en lo urbano y en fronteras y descuidando principalmente zona rural (Alejandro Hope, ¿Dónde estaba la Guardia Nacional?) y judicializar carpetas de investigación abiertas por la FGR. Contener al crimen organizado debe ser su prioridad en esta materia, Presidente. Hay viene Trump.
Desde lo local nos debe nuestro gobernador el golpe de timón, todo sigue igual en materia de seguridad e impunidad, sin cartas de navegación, ni tripulación. Y de los alcaldes muy pocos entienden los retos a su alcance. Lo urgente para éstos: fortalecer los cuerpos policiales locales, en cantidad y calidad, profesionalizados; estrategias con énfasis en la prevención situacional, social, comunitaria, policial, psicosocial y para la reincidencia.
Dice usted no le quitan sueño los problemas, presidente, pero está preocupado por Guanajuato. Hakuna Matata, escuché con mis hijos en Tanzania a los masai en lengua suajili: “no te preocupes”. ¡Ocúpese ya!.