SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 16 de diciembre de 2018.- En la XLIV edición de “Conclusiones, Avances y Nuevas Propuestas de Investigación”, organizado por el Instituto de Investigación de Zonas Desérticas (IIZD), se presentó un proyecto para para contrarrestar la enfermedad de Leishmaniasis producida por un parásito y que se dispara debido a las condiciones que propician el cambio climático.

Oswaldo Eliecer Cárdenas González, estudiante de doctorado de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), explicó que la enfermedad de Leishmaniasis ha sido olvidada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) mientras que se han detectado casos de este padecimiento en 22 estados de la República Mexicana.

Agregó que el cambio climático puede incrementar la proliferación de la Leishmaniasis, la cual se produce por el parásito protozoo leishmania y que es transmitido por la picadura de un flebótomo infectado. Puede derivar en condiciones físicas perjudiciales en la piel como la leishmania cutánea, leishmania visceral y leishmania mococutánea, que pueden contagiarse por medio de los fluidos corporales de la persona.

Indicó que es una situación alarmante y que se debe poner atención a esta enfermedad pues “está afectando a un cincuenta por ciento de países en el mundo, pero si hay cambio climático su vector principal, el flebótomo, puede llegar a zonas donde antes no se presentaba”.

En la región sur del estado de San Luis Potosí ya se han manifestado casos de Leishmaniasis. Para que se dé la enfermedad tiene haber un clima cálido y que no existan cambios tan drásticos como sucede en la capital del estado, mientras que Yucatán es la zona más afectada del país.

Señaló que no hay una edad para que la enfermedad se manifieste y se puede dar en niños, adultos y mascotas, “el parasito se desarrolla cuando presentamos inmunosupresión, mala alimentación”, agregó Cárdenas González.

El doctor Cárdenas González es también egresado de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia; su proyecto “Identificar el potencial antileishmania y determinación de la toxicidad de bixina y derivados sintetizados norbixina y éster de bixtina, obtenida de semillas de Bixa orellana Linn (Achiote)”, para contrarrestar los efectos de la enfermedad en la salud, se encuentra en la etapa de inicio de protocolo y espera concluirlo en el 2022.

Por último, indicó que la finalidad del proyecto es llegar al punto donde se pueda contar con un alto porcentaje de muerte del parásito con un mínimo daño al ser humano.