RIOVERDE, SLP., 15 de septiembre de 2019.- Los años se acumulan y el esfuerzo de ecologistas, ejidatarios y gobierno parece que tendrá su recompensa para lograr que el Manantial de Los Peroles y sus árboles milenarios, sean decretados como Área Natural Protegida estatal.

El manantial atrapa de inmediato, al ofrecer aguas cristalinas con una profundidad de 20 a 30 metros y una temperatura media de 28 grados centígrados todo el año y está ubicado en la localidad de San Francisco de Asís, entre vegetación semidesértica.

No obstante la belleza de sus aguas, son los árboles milenarios, tres en especial, los que dominan el paisaje desde hace 1,350 años y es obligación defenderlos.

Maximino, Maximina y Pepe,  sabinos o ahuehuetes considerados entre los árboles más longevos del país, se ubican en un oasis entre el llano a 20 kilómetros de esta ciudad, en las inmediaciones de un nacimiento de agua.

El científico sancirense con estudios en Arizona, José Villanueva Díaz, actual investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias de Gómez Palacio, Durango, llegó a esa conclusión luego de iniciar en el año 2001 un estudio de ubicación y datación de edades de árboles longevos con fines de conservación y establecimiento de proyectos ecoturísticos, auspiciado por el Instituto Interamericano para el Cambio Climático Global.

Los Peroles sería apenas la décimo tercera ANP después de Wirikuta y la Ruta Histórico Cultural del Pueblo Wixárica, Paseo de la Presa, Manantial de la Media Luna, Sótano de las Golondrinas, Hoya de las Huahuas, Cuevas del Viento y la Fertilidad, Tancojol, Bosque Adolfo Roque Bautista, Sierra del Este y de En Medio, Palma Larga, Real de Guadalcázar y la Sierra de San Miguelito, esto de acuerdo a datos de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam).

A nivel federal, San Luis Potosí tiene en Gogorrón, Sierra de Álvarez, Sierra del Abra Tanchipa, Sierra Gorda y la Sierra La Mojonera las otras áreas que tienen planes de manejo y donde se busca cuidar y preservar la flora y la fauna.

INTENTOS VANOS

El Gobierno Municipal de Rioverde, inició desde el 2016, el proceso para decretar una ANP en Los Peroles, con el objetivo de cuidar las especies de flora y fauna, especialmente los milenarios árboles.

El apoyo no fue el esperado por parte de la administración estatal, pese al exhorto del entonces diputado local Héctor Mendizábal al Congreso del Estado.

La regidora del Ayuntamiento de Rioverde Julissa Amador Nieto, ha sido desde 2016 una de las más entusiastas impulsoras para lograr el decreto y señaló que realizaron foros participativos para que la comunidad de San Francisco de Asís, pudiera conocer el significado del área natural y clarificar que no se trata de expropiar ni de retirar el dominio, sino establecer los mecanismos para su cuidado.

Hasta el momento, explicó la regidora, se encuentra en elaboración un estudio técnico que justifique esta medida y al parecer, existe interés de la Segam.

De acuerdo a información dada por esta dependencia a cargo de Ivette Salazar al Gobierno Municipal de Rioverde, son 12 mil hectáreas el área de protección que incluye no sólo el ejido de San Francisco de Asís, sino los vecinos, por lo que el camino ahora es delimitarlo o comenzar pláticas con otros ejidatarios porque la aprobación debe realizarse desde asambleas en los núcleos agrarios.

“Uno de los puntos medulares es establecer las actividades productivas que se realizan y cuáles son compatibles con el cuidado del sitio”, estableció la regidora. Todo esto tendrá que ser claro en el plan de manejo.

Aunque la ANP puede llamarse Manantial Los Peroles, no comprende solamente el nacimiento de agua, sino la vegetación, entre ellos los tres árboles milenarios que no se ubican a orilla de las corrientes de agua.

La importancia histórica y natural de Los Peroles surge una vez que fue analizada una superficie aproximada de 100 hectáreas, donde se verificaron 36 árboles adultos de sabino, incluidos los tres viejos que superan los mil años.

TESTIGOS MILENARIOS POTOSINOS

El primer árbol encontrado data de hace 1,300 años y se ubica cerca del nacimiento principal, en una distancia aproximada de 250 metros y lo bautizó como Maximino en honor a un botánico mexicano de reconocimiento internacional, que fue Maximino Martínez.

Un segundo árbol es colindante con la comunidad de La Muralla, bautizado como Maximina, con una edad de 1,350 años, la cual metafóricamente seria la pareja de Maximino.

A un tercer árbol, bautizado como Pepe -hipocorístico de su datador-, se le contabilizaron 1,100 años.

Entonces, de la fecha del estudio a la actualidad, Maximino cuenta con 1,318 años, Maximina 1,368 años y Pepe 1,118 años.

Los árboles han sido ya reproducidos en vitro y se espera muy pronto que estas especies longevas puedan ser sembradas en todas partes del mundo, dio a conocer públicamente el Archivo Histórico de Rioverde a cargo de Lucas Hernández Salinas.

“Independientemente de que se realice o no el decreto, queremos que los comuneros puedan sensibilizarse sobre las acciones que deben realizarse ahí y que la actividad turística que aún no se ha potencializado, comience a darse con orden, pues hasta hace poco, los vehículos podrían estacionarse al borde del manantial”, dijo Amador Nieto.